Matt Berninger y Rosanne Cash reinventan «Who loves the sun»

Un tributo a The Velvet Underground que redefine el sonido de «Loaded» para la era del streaming

Matt Berninger Rossane Cash

Matt, líder de The National y Rosanne, hija del extinto Johnny Cash.

Matt Berninger y Rosanne Cash han decidido cruzar sus caminos vocales para revisitar uno de los momentos más luminosos, y a la vez extraños, del catálogo de The Velvet Underground. En esta nueva relectura de Who loves the sun, el líder de The National y la heredera del linaje Cash no solo rinden pleitesía a la banda de Lou Reed, sino que logran extraer una calidez orgánica que la versión original de 1970 —aquella que abría el álbum Loaded— camuflaba bajo una ironía pop casi ácida. La pieza llega como el tema principal de la serie Sunny Nights, recordándonos que el legado de la Velvet es un chicle infinito que se estira hacia el folk y la introspección contemporánea sin perder su elasticidad.

El brillo opaco de una colaboración inesperada

La unión de estas dos figuras del espectro alternativo y las raíces estadounidenses se siente como un diálogo necesario entre épocas. Berninger, conocido por ese barítono que parece arrastrarse por el suelo de un bar a las tres de la mañana, encuentra en Rosanne Cash el contrapunto perfecto: una voz clara, experimentada y llena de una sabiduría que solo los años en la carretera otorgan. Juntos, transforman el rimo trotón y soleado de la versión original en algo mucho más táctil. Mientras que Doug Yule cantaba la original con una ligereza que rozaba el cinismo —esa desconexión entre la alegría de la música y la apatía de la letra—, la dupla actual prefiere sumergirse en la melancolía del que observa el sol pero no siente su calor.

Una producción que respira entre cuerdas y sombras

A nivel sonoro, esta versión se aleja de la urgencia del rock neoyorquino para abrazar una instrumentación más espaciosa, casi cinematográfica. No es la primera vez que Berninger se acerca al universo de Reed (recordemos su energética I’m waiting for the man en el tributo I’ll Be Your Mirror, de 2021), pero aquí la dirección es distinta. Hay una sobriedad elegante en los arreglos; las guitarras no buscan el estruendo, sino la textura, permitiendo que las armonías vocales ocupen el centro del escenario. Es música que suena a madera, a estudio de grabación con alfombras gruesas y a una madurez artística que ya no necesita demostrar nada, solo sentir.

El sol sigue quemando en el siglo veintiuno

Resulta fascinante cómo Who loves the sun sigue funcionando como un himno para los desajustados emocionales. En manos de Berninger y Cash, la pregunta del título adquiere una profundidad existencial que encaja perfectamente con la narrativa de la televisión actual, donde los antihéroes y las vidas rotas son la norma. La canción original fue el último intento de la Velvet por conquistar la radio comercial, una paradoja de «pop feliz» sobre un corazón roto. Esta nueva versión abraza esa rotura sin maquillaje. Es un recordatorio de que la música alternativa, el jazz y el folk siempre han compartido un mismo ADN: la capacidad de encontrar belleza en la grieta, en el lugar donde el sol no llega a iluminar del todo pero donde, curiosamente, mejor se escucha.