Vendredi sur Mer y el retorno a la nostalgia alpina

La artista suiza estrena «Des montagnes de toi», previo a su llegada a México

Vendredi sur Mer

Vendredi sur Mer anuncia su desembarco en el continente americano a través de un susurro. La artista suiza, tras un periodo de experimentación sonora que nos llevó por terrenos más oscuros y combativos en su entrega anterior, parece haber encontrado en la quietud de las montañas el combustible necesario para su nueva etapa. Des montagnes de toi, su más reciente sencillo, funciona como un manifiesto de esta vulnerabilidad recuperada; una pieza construida sobre un piano hipnótico que recupera esa capacidad tan suya para narrar el deseo sin necesidad de artificios rítmicos.

Esta nueva entrega no es un movimiento aislado, sino el puente definitivo hacia la estética que habita en su álbum Malabar Princess (2025). Si con Métamorphose (2022) exploramos una faceta más densa y quizás más urbana, aquí Charline Mignot —el nombre real tras el proyecto— abraza una nostalgia orgánica. Es un regreso a casa, literalmente, inspirándose en los paisajes alpinos de su infancia para construir un refugio pop donde la melancolía no se siente como un peso, sino como un estado de gracia.

La construcción de un refugio alpino

El proceso creativo de esta etapa tuvo un punto de inflexión durante una residencia artística en Montreal. Lejos de la presión de las listas de éxitos, Mignot se permitió una búsqueda personal que resultó en sonidos mucho más sinceros. La colaboración con figuras como Sam Tiba, Adrien Gallo y Owlle ha sido fundamental para pulir esta nueva identidad. El resultado es un álbum que se siente menos como un producto de estudio y más como un diario íntimo. En cortes como Arrêter le temps, donde participa el virtuoso pianista Sofiane Pamart, la música se despoja de capas electrónicas para quedar en un desnudo emocional que recuerda por qué Vendredi sur Mer se convirtió en un referente del pop alternativo francófono desde su debut.

La participación de Pamart no es menor; aporta una solemnidad cinematográfica que eleva el discurso de Charline. Esta dupla logra que el piano y la voz funcionen como un solo organismo, una «carta abierta» que resuena con fuerza en un panorama musical que a veces teme al silencio. Es, en esencia, una pausa necesaria dentro de la vorágine de lanzamientos actuales, privilegiando la textura de los instrumentos reales y la calidez de la interpretación.

Del lente de la cámara a la narrativa sonora

Es imposible entender la evolución de este proyecto sin recordar el origen de Mignot en la fotografía. Esa mirada estética se traslada a su música: cada canción es una viñeta, un encuadre preciso de un sentimiento. Desde que irrumpió con Écoute chérie, su propuesta ha sido una de las más visuales del género, y en Des montagnes de toi esa capacidad descriptiva alcanza un nuevo nivel de madurez. Ya no solo se trata de la estética del synth pop chic, sino de una exploración de la verdad personal a través del paisaje.

El contraste entre sus tres discos marca un arco evolutivo fascinante. Si Premiers émois (2019) era el despertar y el descubrimiento, y su sucesor fue la confrontación, este tercer capítulo es la aceptación. El uso de la montaña como metáfora de estabilidad y reto personal dota a la obra de una coherencia que trasciende el idioma. No hace falta dominar el francés para entender la añoranza que destilan pistas como Tout résonne o la colaboración con Hanni El Khatib en Hard, donde las fronteras entre lo acústico y lo sintético se difuminan con elegancia.

La conquista del continente americano

La gira que iniciará el próximo 05 de marzo en Washington D.C. no es solo una serie de conciertos, sino la prueba de fuego para un sonido que ha sabido cruzar océanos. El recorrido, que incluye paradas en ciudades clave como Nueva York, Chicago, Los Ángeles y San Francisco, culminará con una presencia destacada en México, donde las salas de concierto Foro Indie Rocks! y C3 Stage recibirán esta propuesta que navega entre el pop contemplativo y la electrónica sutil.

Vendredi sur Mer Guadalajara

Para el público latinoamericano, la llegada de Vendredi sur Mer representa la oportunidad de conectar con una artista que ha sabido mantener la integridad de su visión a pesar de las tendencias. Su capacidad para transformar la nostalgia suiza en un lenguaje universal promete hacer de estos directos una experiencia inmersiva, donde las montañas de las que habla en sus letras se materialicen en cada acorde de piano.