Un viaje al fondo del océano con American Football y Brendan Yates
Un recorrido visual por el abismo acompaña el lanzamiento del nuevo sencillo de los íconos del rock alternativo
American Football camina por un terreno donde la nostalgia del midwest emo se disuelve en una madurez sonora mucho más densa y experimental. Su nuevo sencillo, No feeling, cuenta con la colaboración de Brendan Yates (vocalista de Turnstile) y funciona como una brújula emocional hacia lo que será su cuarto álbum de estudio de título homónimo, bajo el sello Polyvinyl Records. La pieza se aleja de la estructura matemática tradicional para abrazar una atmósfera de apatía consciente, explorando el vacío que queda cuando las emociones simplemente dejan de emitir señales.
El peso del silencio en el registro barítono
La participación de Brendan Yates aporta un contraste dinámico a las líneas confesionales de Mike Kinsella. Mientras American Football se ha caracterizado históricamente por esas guitarras cristalinas que parecen conversar entre sí, en esta ocasión la producción de Sonny DiPerri —conocido por su trabajo con My Bloody Valentine y Nine Inch Nails— empuja a la banda hacia una disonancia controlada. Hay una presencia de sintetizadores que actúan como una niebla espesa, envolviendo los arpegios y dándoles un carácter casi espectral.
Brendan entró al estudio para cantar en una parte de ‘gang vocal’ tipo llamada y respuesta que había escrito para el coro de No feeling. Había imaginado que su voz sería una entre muchas voces gritadas al cantar, y me emocionaba que fuera una especie de Easter Egg en el álbum. Pero después de grabar las partes originales, preguntó si podía intentar una armonía más alta que estaba escuchando. En cuanto empezó a cantarla, a todos se nos cayó la mandíbula y nos miramos como diciendo ‘¡oh mierda! ¡ESE es el tipo de Turnstile!’. Su voz es tan singular, y una vez que cantó la parte en su rango, quedó claro que esa parte ahora le pertenecía a él y solo a él…- Mike Kinsella.
Las capas vocales se entrelazan con campanilleos en registro barítono, creando una textura que se siente física, pesada, pero extrañamente reconfortante. Es el sonido de un grupo que ya no intenta explicar su tristeza, sino que permite que esta se convierta en el ambiente natural donde habitan sus composiciones. El enfoque técnico de DiPerri se nota en la profundidad del campo sonoro; no es solo una canción de rock alternativo, es una construcción arquitectónica de melancolía que se expande hacia el shoegaze y el post rock.
Una travesía visual hacia el abismo
El componente visual de este lanzamiento, dirigido por el dúo Cady Buche y Travis Barron (Unlimited Time Only), refuerza la narrativa de la autodestrucción. A través de una animación que bordea lo alucinógeno, el video presenta a criaturas fantasmales celebrando en las profundidades de un barco hundido. Esta metáfora del aislamiento y la fiesta privada en el fondo del océano concluye de forma trágica cuando un submarino las arrastra a la superficie. Al final, es el aire fresco lo que provoca su desintegración, sugiriendo que hay estados de ánimo que solo pueden sobrevivir en la penumbra y la presión del abismo.
Nuestro objetivo con los videos musicales es contar una historia que capture lo que pensamos y sentimos al escuchar la canción. Cuando escuchamos No feeling por primera vez, pensamos mucho en lugares misteriosos como el espacio exterior y el fondo del océano: son hermosos pero también inquietantes. La música también nos llevó a la idea de hundirse con el barco o a una sensación de inevitabilidad aplastante. Entonces pensamos, ¿y si le damos la vuelta? ¿Y si abrimos con un barco hundido y ese fuera el inicio? ¿Y si ese barco fuera un hábitat próspero para fantasmas? ¿Y si algo llegara a poner en peligro su hermosa vida después de la muerte?.- Cady Buche y Travis Barron.
Reflexiones de la mediana edad y compromiso social
El próximo álbum representa un cambio estructural en la forma en que la banda aborda la creación musical. Tras décadas de ser el estandarte de un género específico, los integrantes se permiten ahora la libertad de ser complejos y confrontativos. Las letras exploran el duelo y la desorientación que trae consigo la mediana edad, aceptando que el compromiso y la pérdida son caras de la misma moneda. Temas como Bad Moons ya habían dado pistas de esta dirección, pero es en el conjunto total donde se percibe una ambición sonora que busca desafiar la zona de confort del oyente.
A la par del lanzamiento, la banda prepara una gira mundial que los llevará por Norteamérica, Europa y Asia a partir de mayo de 2026. Sin embargo, su retorno a los escenarios tiene un trasfondo ético importante. En colaboración con PLUS1, American Football donará una parte de cada boleto vendido a organizaciones como Safe Passage International y The Illinois Coalition for Immigration & Refugee Rights. Este gesto vincula su música con la realidad política actual, apoyando activamente a las comunidades migrantes y refugiadas en un contexto de vulnerabilidad global.
Related Posts
Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.