Rolling Blackouts Coastal Fever tiene hipnótico regreso
La banda australiana ha estrenado «Sunburned in London»
Crédito: Nick McKinlay.
Rolling Blackouts Coastal Fever ha roto un silencio de casi cuatro años con el estreno de Sunburned in London, una pieza que no solo marca su retorno oficial tras el aplaudido Endless Rooms (2022), sino que reafirma su posición como arquitectos de un sonido que se siente tan familiar como expansivo. La banda australiana, conocida por ese motor rítmico incesante y sus capas de guitarras entrelazadas, parece haber aprovechado el tiempo fuera de los focos para pulir su faceta más atmosférica, entregando una composición de más de seis minutos que se aleja del formato radial convencional para apostar por la textura.
La anatomía de un viaje sensorial
En esta nueva entrega, el quinteto integrado por Fran Keany, Joe White, Marcel Tussie y los hermanos Tom y Joe Russo, demuestra una madurez sonora que evita los trucos fáciles del indie rock contemporáneo. La voz de Tom Russo, contenida y cargada de una emotividad sutil, guía al oyente a través de un paisaje sonoro que se siente como un atardecer prolongado artificialmente.
Lo que destaca de Sunburned in London es su capacidad para mantener la tensión. No hay una explosión gratuita; en su lugar, el grupo construye una pared de sonido donde las guitarras actúan como ráfagas de viento y las armonías vocales aportan una suavidad casi etérea. La sección rítmica de Tussie y Joe Russo sigue siendo el corazón del proyecto, proporcionando ese empuje motorik que evita que la canción se pierda en su propia melancolía. Es un equilibrio delicado entre el movimiento constante y la introspección.
Una reflexión sobre el agotamiento urbano
La temática de la canción profundiza en la relación histórica de la banda con el entorno urbano. Si en trabajos anteriores exploraron la geografía australiana con una mirada casi cinematográfica, aquí el enfoque es más psicológico. Según explicó el propio Tom Russo, la letra nació de una reflexión sobre la sobrecarga sensorial y esa belleza implacable de las grandes ciudades que termina por abrumar.
Estaba pensando en la sobrecarga sensorial y en esa belleza implacable, y en esa sensación que te recorre por las calles de que la fiesta se está terminando y las luces están a punto de encenderse.- Tom Russo.
Esa sensación de que «la fiesta se está terminando y las luces están a punto de encenderse» impregna toda la pista. Es un sentimiento universal de fin de ciclo, capturado en el momento exacto en que la euforia se transforma en cansancio. Esta honestidad lírica eleva la canción por encima del simple ejercicio de género, conectando con una audiencia que busca en la música alternativa algo más que estribillos pegajosos: una narrativa con la cual identificarse.
Colaboraciones y una puesta en escena íntima
El lanzamiento no llegó solo. Se acompaña de una pieza audiovisual grabada en directo en el Northcote Theatre de Melbourne, que captura la energía cruda del grupo. En este video, la banda expande su formación habitual incorporando a figuras clave de la escena independiente australiana como Stella Donnelly, Sophie Ozard y Julia Wallace. La suma de estas voces y los teclados adicionales añade una capa de profundidad que remite a los momentos más épicos de su catálogo, como Cars in Space.
Esta elección de presentarse en un formato colaborativo sugiere que Rolling Blackouts C.F. está entrando en una fase de mayor apertura creativa. No se trata solo de cinco amigos tocando en un garaje, sino de un ensamble que entiende cómo utilizar el espacio y el silencio para generar impacto.
El esperado reencuentro en Melbourne
Para acompañar este estreno, la banda ha anunciado una presentación especial el próximo 17 de febrero, también en el Northcote Theatre. Lo llamativo de este anuncio, más allá del regreso a los escenarios, es la decisión de mantener los precios de las entradas a un costo simbólico de 10 dólares, un gesto que parece una declaración de intenciones en una industria cada vez más inaccesible.
Las preventas comenzarán este jueves 5 de febrero, seguidas por la venta general el viernes 6. Con Sunburned in London, Rolling Blackouts Coastal Fever no solo ha vuelto; ha reclamado su lugar como una de las voces más coherentes y magnéticas del rock alternativo actual, recordándonos que, a veces, para avanzar, es necesario detenerse a observar cómo cambian las luces de la ciudad.

Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.