Rob Zombie lanza video de «Tarantula»

Una atmósfera de almacén de utilería y horror de serie B define la nueva entrega visual del cantante

Rob Zombie

El maestro de las series de horror está por saltar a los escenarios.

Rob Zombie ha puesto a circular el video oficial de Tarantula, uno de los cortes más acelerados de su octavo álbum de estudio titulado The Great Satan, editado bajo el cobijo del sello Nuclear Blast Records. Este lanzamiento audiovisual funciona como el preámbulo idóneo para la serie de conciertos que el músico estadounidense ofrecerá durante los meses de verano en territorio norteamericano, reactivando su faceta sobre los escenarios tras un periodo volcado a la producción en el estudio. La pieza audiovisual se desmarca de lo que el nombre de la canción podría sugerir a primera vista, dejando de lado los arácnidos para centrarse en una estética de sótano y osamentas que remite directamente al imaginario clásico de serie B que el artista ha cultivado a lo largo de su trayectoria en solitario.

El regreso al sonido del pantano

La producción de este nuevo material discográfico corrió a cargo de Zeuss, un colaborador habitual que ya estuvo al frente de los controles en sus dos placas anteriores y que además posee un historial firme en la composición de bandas sonoras para largometrajes de horror. Esta alianza técnica se traduce en un sonido crudo, rápido y directo, que rescata la urgencia rítmica de sus primeros trabajos en la década de los noventa. El enfoque estético se aleja de las estructuras excesivamente procesadas para priorizar riffs de guitarra distorsionados, sintetizadores de texturas densas y una sección rítmica que no da tregua, elementos que definen composiciones recientes como Punks and demons o Heathen days.

El video de Tarantula opta por una narrativa visual minimalista dentro de los estándares del director. En lugar de desarrollar una trama cinematográfica compleja, la cámara captura al músico interpretando el tema en un espacio confinado que evoca los almacenes de utilería cinematográfica fuera de temporada. La iluminación contrastante y la presencia de esqueletos colgados a los costados del ensamble refuerzan esa atmósfera de feria de atracciones macabras que se ha convertido en su sello de identidad y que dialoga de forma directa con el pulso industrial de la canción.

La maquinaria en vivo y el cine en pausa

La gira que acompañará esta etapa promocional lleva por nombre Freaks on Parade y se perfila como un repaso por la vertiente más oscura del metal alternativo de fin de siglo. El cartel de los espectáculos compartirá protagonismo con Marilyn Manson, sumando además la participación de agrupaciones como The Hu y Orgy, configurando una caravana que apuesta por la nostalgia y la vigencia de los sonidos pesados en grandes recintos. Esta intensa agenda de conciertos, que contempla 21 shows repartidos entre el 20 de agosto y el 20 de septiembre, parece ser la prioridad absoluta del vocalista para los próximos meses, dejando en un segundo plano otras disciplinas artísticas.

Respecto a su carrera cinematográfica, el panorama permanece sin novedades desde la adaptación que realizó para la pantalla grande de The Munsters, una famosa comedia de monstruos televisiva en 2022. Aunque el público de la música alternativa suele estar atento a sus proyectos de dirección cinematográfica, el enfoque actual está firmemente anclado en la música en vivo y en la defensa de un catálogo que sigue sumando piezas de horror rock. Los fanáticos del cineasta tendrán que esperar a que concluya este ciclo de conciertos para conocer sus nuevos planes en el séptimo arte.

Este tipo de lanzamientos demuestra cómo el músico prefiere mantener un ritmo constante dentro de la industria musical, equilibrando su herencia del groove metal con las nuevas tecnologías de producción que Zeuss aporta en la consola. El proyecto se mantiene fiel a sus conceptos iniciales, ofreciendo un refugio sónico para los amantes del cine de explotación y los ritmos industriales que dominaron las frecuencias radiales hace un par de décadas.