León Larregui estrena «Se me va»

El músico mexicano explora la nostalgia y el agradecimiento en un sencillo que redefine la canción de ruptura

León Larregui

León Larregui ha vuelto a encontrar en la fragilidad una fuente inagotable de canciones. Con el estreno de Se me va, el músico mexicano entrega la tercera pieza de su próximo rompecabezas sonoro, Manifiesto de un Tremendo Delirio, un álbum que parece alejarse de las abstracciones cósmicas de sus trabajos previos para aterrizar en el terreno, a veces árido y otras veces fértil, de la pérdida afectiva. Esta nueva entrega no es solo un sencillo más en su discografía; es el testimonio de un proceso de reconstrucción personal donde la psicodelia suave se pone al servicio de una narrativa de despedida madura.

La construcción de un refugio sonoro

La instrumentación de este corte se inclina hacia una elegancia minimalista, permitiendo que la voz de Larregui guíe al oyente a través de una atmósfera que se siente simultáneamente íntima y expansiva. A diferencia de los himnos de estadios que ha forjado con su banda nodriza, aquí el enfoque es introspectivo, coqueteando con matices de un pop alternativo que bebe del jazz moderno y de esa electrónica ambiental que ya es marca de la casa. La producción sugiere un estado de tránsito, una suerte de «road movie» sonora donde el destino importa menos que el equipaje emocional que se carga durante el trayecto.

El arte como método de rescate

Respecto a la génesis de este nuevo universo creativo, el compositor comparte una visión cruda sobre el periodo que dio vida a las canciones:

Es un disco melancolicón. Retrata un momento de mi vida muy particular y difícil, pues pasé por una separación muy dolorosa. Tardé dos años haciéndolo, porque tuve que procesar todo lo que estaba viviendo. Más que planear un disco, fue un acto de supervivencia: transformar el dolor en canciones.- León Larregui.

Una filosofía de desapego y gratitud

El concepto de la supervivencia a través del arte no es ajeno a la carrera de Larregui, pero en esta ocasión se siente más palpable. La letra de este reciente lanzamiento evita los rencores habituales de las canciones de ruptura para optar por una gratitud melancólica. Es un ejercicio de honestidad donde se reconoce que el fin de una etapa no implica borrar el afecto, sino reubicarlo. Esta filosofía se refleja en una estructura rítmica que, lejos de ser pesada, fluye con una ligereza que emula el acto de soltar, de dejar que la corriente se lleve lo que ya no puede permanecer en el presente.

Simbolismo detrás de la maleta viajera

El componente visual que acompaña al tema refuerza esta idea de movimiento y memoria. El video, creado por The French Kiss Lab, utiliza la metáfora de una maleta que se convierte en un vehículo para navegar por los recuerdos compartidos. No es una elección estética azarosa; durante el tiempo que tomó la creación del disco, este objeto fue el único hogar constante para el músico. Esta representación de lo portátil, de lo que elegimos llevar con nosotros y lo que decidimos dejar atrás, se convierte en el eje central de una propuesta que busca conectar con quienes han tenido que reinventarse tras un naufragio emocional.

El rumbo hacia la redención creativa

Musicalmente, el proyecto parece dirigirse hacia una madurez donde el artista se permite ser vulnerable sin perder el estilo sofisticado que lo caracteriza. La expectativa alrededor de su nueva placa discográfica crece, no solo por el peso de su nombre en la escena iberoamericana, sino por la curiosidad de escuchar cómo un ícono del rock en español logra traducir el desamor en una experiencia auditiva que, lejos de hundir, ofrece un espacio para la redención y el inicio de una nueva travesía.

Manifiesto de un Tremendo Delirio llegará a tiendas y plataformas el 26 de marzo. Antes de estrenar Se me va, el cantautor mexicano y líder de Zoé, reveló los sencillos Cometas y Bruma.