Lana del Rey lanza «White feather hawk tail deer hunter»

El nuevo sencillo de la estadounidense ha sido producido por Jack Antonoff

Lana del Rey

Lana Del Rey acaba de soltar una nueva pieza del rompecabezas emocional que ha estado construyendo durante más de una década. Con el estreno de White feather hawk tail deer hunter, la artista no solo entrega una canción, sino que parece delimitar el territorio de su décimo álbum de estudio. Este lanzamiento, editado bajo el sello Interscope Records, llega en un momento de absoluta madurez creativa, donde la línea entre su vida privada y su narrativa pública se vuelve más borrosa y, por consecuencia, más fascinante. La composición no es un esfuerzo solitario; es un asunto de familia y de afectos cercanos, contando con la colaboración de su hermana Chuck Grant, su cuñado Jason Pickens y su esposo Jeremy Dufrene.

Un núcleo creativo de confianza

La producción de este corte vuelve a poner sobre la mesa la simbiosis entre Lana y Jack Antonoff, una dupla que ya ha definido gran parte del sonido del pop alternativo contemporáneo. Sin embargo, hay matices que sugieren una evolución hacia algo más orgánico y quizás menos procesado. La inclusión de Drew Erickson en la coproducción y los arreglos de cuerdas añade esa pátina cinematográfica que Del Rey domina a la perfección. El equipo técnico se completa con los ingenieros Dean Reid y Laura Sisk, nombres habituales en su universo sonoro que garantizan que esa atmósfera de melancolía envolvente se mantenga intacta, pero con una claridad renovada.

Entre el gótico sureño y la espera

Desde que Did You Know That There’s A Tunnel Under Ocean Blvd sacudiera la crítica en 2023, el camino de la neoyorquina ha sido un campo de especulaciones. Se habló mucho de un giro total hacia el country que nunca terminó de cristalizar en un disco largo, aunque su reciente gira por estadios dejó pistas claras de un interés profundo por la estética del gótico sureño. Este nuevo sencillo parece beber de esa fuente: hay una crudeza en los elementos naturales que invoca el título —plumas, halcones, colas de ciervo— que sugiere una conexión más visceral con la tierra y menos con el glamur decadente de sus inicios en California.

La cuenta regresiva hacia el décimo disco

A través de sus redes sociales, la cantante rompió el silencio sobre sus próximos planes, estableciendo una ventana de tiempo de aproximadamente tres meses para el lanzamiento de su nuevo álbum. El retraso, según explicó ella misma, responde a los tiempos físicos de fabricación del vinilo, una muestra de que Lana sigue valorando el formato tangible en una industria dominada por lo efímero. Aunque la ansiedad de sus seguidores por el disco completo es palpable, su petición fue clara: detenerse a procesar este sencillo. Es una invitación a no consumir la música como un producto de paso, sino a desmenuzar las capas de esta cacería lírica que acaba de presentar.

Lo sé, están preguntando por el disco, pero honestamente, será pronto porque los vinilos tardan tres meses, así que faltan tres meses más dos semanas… podría ser un poco más o un poco menos que eso. Pero fuera de eso, realmente quiero que se concentren en este sencillo.- Lana del Rey.

La evolución de la poeta laureada

Lo que hace que este momento sea distinto a sus anteriores eras es la estabilidad que proyecta. Si bien su música sigue explorando la vulnerabilidad y el juego de palabras revelador, hay una sensación de arraigo. El hecho de involucrar a su círculo íntimo en la escritura de White feather hawk tail deer hunter habla de una artista que ya no necesita buscar musas externas, sino que encuentra la inspiración en su entorno cotidiano. Este estreno es el preludio de un trabajo que promete consolidarla no solo como una estrella pop, sino como una cronista de la psique estadounidense, moviéndose con elegancia entre el jazz vocal, la electrónica sutil y el folk de autor.