Guitarras sucias y alma punk en «Alguien especial», de La 126

El nuevo lanzamiento de las valencianas captura la electricidad de su sonido en directo

La 126

La banda valenciana se dirige hacia la edición de su primer largo. Crédito: Rafa Galán.

La 126 ha dejado que el ruido tome el control total de su propuesta. El trío valenciano, que sacudió el avispero indie en 2023 con un EP de presentación cargado de frescura, entrega ahora Alguien especial. Este corte funciona como la primera pieza de un rompecabezas sonoro que terminará de completarse tras el verano, cuando su álbum debut vea la luz bajo una premisa clara: trasladar la electricidad descontrolada de sus conciertos al formato de estudio.

Evolución hacia la suciedad sonora

El sonido del grupo ha mutado de forma drástica en el último año. Si en sus primeras composiciones se percibía un pop rock más equilibrado, las nuevas sesiones de grabación muestran a una banda inclinada hacia la distorsión y la aspereza. Esta transición responde a una búsqueda de identidad propia dentro de una escena que a menudo peca de ser demasiado pulcra. Para ellas, el valor de la música reside en la imperfección, en las voces que se fuerzan y en unas guitarras que saturan el espacio sin pedir disculpas.

El endurecimiento de su sonido nace de un impulso instintivo por ser fieles a su propia naturaleza. La banda admite que el material previo se quedaba corto al intentar proyectar la intensidad que el público experimenta frente al escenario. En este nuevo ciclo, la producción se vuelca en el impacto emocional y deja de lado la pulcritud técnica, logrando una atmósfera áspera que traslada al oyente directamente a la crudeza de su local de ensayo.

Lo que se ha escuchado hasta ahora no es comparable con lo nuevo que vamos a sacar. La gente se va a encontrar con La126 más cañeras, más sucias, más chillonas y más de todo. No sé si va a ser lo que nos haga destacar, pero es lo que nos encanta.

A partir de estar tocando tanto tiempo en directo hemos descubierto que lo que nos gusta de verdad es salir al escenario a sudar como cabronas, chillar y conectar con el público de una forma muy enérgica y muy fuerte. Y ahora lo sabemos reflejar en las grabaciones.- La 126.

El impacto de los escenarios

La experiencia acumulada en vivo ha sido el principal motor de cambio para el trío. Tocar ante audiencias diversas les permitió entender que su mayor activo es la capacidad de generar una descarga de energía física difícil de replicar entre cuatro paredes. Esa necesidad de salir a sudar, como ellas mismas explican, se ha convertido en el eje vertebral de su escritura. La música ahora fluye con una urgencia distinta, despojada de artificios y centrada en la pegada inmediata de la batería y el bajo.

Este enfoque directo ha transformado su proceso creativo. Ya no se trata de construir canciones bajo una estructura rígida, sino de capturar momentos de alta tensión. El grupo ha aprendido a reflejar esa euforia del directo en sus pistas grabadas, permitiendo que la adrenalina dicte el ritmo de los temas. El resultado es una propuesta que se siente viva, orgánica y, sobre todo, honesta con la etapa vital que atraviesan como formación.

Una apuesta por la energía cruda

El panorama que se dibuja para el estreno de su primer larga duración es el de un disco que huye de las etiquetas cómodas. La 126 se siente a gusto en el caos y en el volumen alto, encontrando su lugar en un espectro donde el punk y el rock alternativo se entrelazan de forma natural. La banda evita caer en las fórmulas habituales del mercado para centrarse en lo que realmente les apasiona: la conexión fuerte y ruidosa con quienes las escuchan.

Con este primer sencillo, editado por Mushroom Pillow, queda claro que el camino hacia su debut estará marcado por la potencia y la falta de pretensiones. La evolución hacia un registro más chillón y enérgico sitúa a la banda en una posición privilegiada dentro de la nueva ola de grupos que reivindican el rock como una experiencia física. Después del verano, el álbum completo pondrá a prueba esta nueva faceta que, por ahora, promete ser una de las más interesantes del año en el circuito alternativo.

La 126 está conformada por Laura Giner (guitarra y voces), Elia Sempere (batería y voces) y Lucía De Bunder (voz principal y segunda guitarra).