Graham Coxon reaparece con «Alright»
«Castle Park», la nueva pieza del archivo histórico del guitarrista de Blur
Graham Coxon tiene una habilidad especial para que lo viejo se sienta como un descubrimiento genuino. Con el estreno de Alright, el músico británico nos abre una ventana a Castle Park, ese álbum que quedó suspendido en el tiempo desde 2011 y que finalmente verá la luz este 19 de junio a través de Transgressive Records. Tras el primer vistazo que nos dio con Billy says, este segundo adelanto se percibe como una pieza de orfebrería melódica donde un silbido juguetón marca el ritmo, recordándonos que su identidad fuera de Blur siempre ha estado ligada a esa estética lo-fi y artesanal que lo distingue de sus contemporáneos.
El valor de los archivos encontrados
La publicación de este material no llega de forma aislada. Se enmarca en una exhaustiva campaña que pretende poner en valor toda su trayectoria solista a través de una serie de reediciones. El mismo día que Castle Park llegue a las estanterías y plataformas digitales, también lo harán versiones renovadas de sus dos primeras incursiones individuales: The Sky Is Too High (1998) y The Golden D (2000). Es una oportunidad para observar el arco evolutivo de un guitarrista que, en pleno auge de la distorsión masiva de los noventa, prefirió buscar refugio en el folk acústico y en una experimentación mucho más personal y cruda.
El sonido de Alright nos devuelve a un Coxon que en 2011 parecía disfrutar de una estructura pop mucho más lineal y luminosa. Mientras que en trabajos posteriores como A+E se lanzó de lleno a una experimentación casi abrasiva, este nuevo corte se apoya en una guitarra rítmica sólida y una interpretación vocal que transmite una comodidad absoluta. Es el reflejo de un artista que no necesita demostrar su virtuosismo en cada compás, sino que prefiere dejar que la canción respire por sí misma.
Una cronología de distorsión y melancolía
El calendario de lanzamientos para este año es ambicioso y cubre todas las aristas de su carrera. En los próximos meses se sumarán títulos esenciales como Crow Sit on Blood Tree (2001), la sofisticación de The Kiss of Morning (2002) y sus momentos de mayor exposición mediática con Happiness In Magazines (2004) y Love Travels at Illegal Speeds (2006). También se incluirá The Spinning Top (2009) y sus proyectos más recientes vinculados al mundo audiovisual, como las bandas sonoras de The End of the F*ing World y el concepto transmedia de Superstate.
Este despliegue discográfico permite reconectar con las diferentes pieles del guitarrista de Blur: desde el héroe de culto del underground británico hasta el compositor capaz de facturar éxitos de radio sin perder su esencia. La revisión de sus archivos es un ejercicio necesario para entender cómo su influencia ha permeado en la nueva generación de bandas alternativas que hoy dominan los festivales.
El esperado retorno a los escenarios
Más allá del estudio, el anuncio incluye una fecha marcada en rojo para los seguidores del músico inglés. El 28 de noviembre, el O2 Forum Kentish Town de Londres será el escenario de su primer concierto con banda completa en más de una década. Tras pasar los últimos años enfocado en la elegancia de The Waeve junto a Rose Elinor Dougall y en las reuniones multitudinarias de Blur, este show representa un reencuentro directo con su propio catálogo.
La relevancia de este movimiento radica en la coherencia de un músico que nunca ha buscado el aplauso fácil. Alright es una prueba de que incluso sus descartes de hace trece años poseen una frescura que muchas bandas actuales envidiarían. Al final del día, Graham Coxon sigue siendo ese melómano que hace música para otros melómanos, encontrando la belleza en lo imperfecto y lo auténtico dentro de un panorama que suele apostar por lo predecible.
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Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.
