Flying Moon In Space cuestiona el progreso humano en «barbarian»
Un viaje sonoro que mezcla post punk y shoegaze para reflexionar sobre la crisis de valores en la era tecnológica
Flying Moon In Space ha culminado la entrega de adelantos para su próximo álbum con una pieza que funciona como un puñetazo sobre la mesa. Bajo el título de barbarian, la agrupación alemana libera el último sencillo previo a la llegada de immer für immer, su LP programado para el 13 de marzo, vía Fuzz Club Records. Esta entrega no es un simple trámite promocional; es la consolidación de un sonido que marida la rigidez del motorik con la libertad del shoegaze y la electrónica experimental, confirmando que el sexteto de Leipzig atraviesa su momento de mayor lucidez creativa.
El pulso de la resistencia social
A diferencia de otros proyectos que utilizan el ritmo repetitivo del krautrock como un ejercicio puramente hipnótico, aquí la estructura sirve para canalizar una frustración palpable. Henrik Rohde, integrante de la banda, explica que la canción funciona como un himno de protesta. La premisa es cruda: a pesar de los saltos cuánticos en tecnología y ciencia, la sociedad parece estar involucionando hacia una brutalización de la moral y una pérdida de la identidad individual.
Aunque la humanidad puede presumir de enormes logros científicos y tecnológicos, la vida cotidiana está marcada por las crisis y el resentimiento. La canción es un himno de protesta contra la deshumanización de la moral y la pérdida de la individualidad en la sociedad, y se pregunta si realmente hemos evolucionado en los últimos 10,000 años. ‘barbarian’ es un intento musical de expresar sentimientos como la ira y la impotencia.- Henrik Rohde.
Una arquitectura sonora expansiva
La producción de barbarian sigue la estela de sus predecesores, we come in peace y where are you, pero eleva la apuesta en términos de intensidad. La pista se siente como una improvisación en vivo que fue cuidadosamente esculpida en el estudio, manteniendo esa energía cruda de sus presentaciones en directo. Hay una tensión constante entre las líneas de bajo circulares y las texturas electrónicas que parecen romperse por momentos, creando una atmósfera que oscila entre el post-punk más oscuro y la euforia de una pista de baile distópica. Es música diseñada para el movimiento, pero también para la introspección incómoda.
El camino hacia la eternidad alemana
El título del álbum, immer für immer (siempre para siempre), sugiere una búsqueda de permanencia en un mundo que se deshace. Flying Moon In Space ha logrado filtrar sus influencias clásicas —desde la herencia de Can y Neu! hasta la distorsión de My Bloody Valentine— a través de un lente contemporáneo. El resultado es un disco que no suena a nostalgia, sino a una respuesta necesaria al caos actual. La banda ha dejado de ser una promesa de la escena alternativa europea para convertirse en un referente de cómo evolucionar el género sin perder la esencia experimental.
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Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.
