Desde la independencia, Modest Mouse lanza «Picking dragon’s pockets»
La banda que comanda Isaac Brock lanzará este año el álbum «An Eraser and a Maze»
Crédito: Robin Laananen.
Modest Mouse rompe un silencio discográfico de un lustro con la confirmación de An Eraser and a Maze, un trabajo que llegará a las estanterías el próximo 05 de junio. Esta entrega marca un punto de inflexión estructural para el proyecto, pues se trata de la primera referencia que publican bajo el sello Glacial Pace Recordings, la casa discográfica gestionada por Isaac Brock, tras haber pasado más de veinte años vinculados a la multinacional Epic Records. La producción ha quedado en manos del propio Brock, quien buscó una arquitectura sonora diversa apoyándose en nombres como Jacknife Lee, Suzy Shinn y Justin Raisen. Este equipo técnico sugiere un puente entre el rock alternativo de estadio y las texturas experimentales que han definido la identidad de la banda desde los años noventa.
Un colapso temporal entre épocas
La concepción de este álbum parece desafiar la linealidad cronológica del grupo. Existe una sensación de que todas las encarnaciones de la banda —desde su crudeza lo-fi inicial hasta sus exploraciones psicodélicas más recientes— convergen en un mismo punto geográfico. El material comenzó a gestarse inmediatamente después de la salida de The Golden Casket en 2021. En un principio, el núcleo de estas canciones estaba destinado a revivir a Ugly Casanova, el proyecto paralelo de Brock. Sin embargo, el proceso creativo cobró una dimensión distinta, expandiéndose hasta transformarse en un cuerpo de trabajo que pedía el nombre de la banda principal para sostener su peso emocional y técnico.
El filtro apagado de Isaac Brock
A diferencia de su predecesor, donde Brock intentó forzar una mirada optimista frente al caos global, en esta ocasión la premisa fue la ausencia de restricciones. El líder de la banda describe el proceso como un acto de dejar que la «sopa» de pensamientos y emociones se cocine sin intentar identificar cada ingrediente de forma aislada. Es un ejercicio de honestidad bruta donde la música funciona como el único vehículo capaz de procesar el duelo o la apatía. La narrativa del disco se aleja de la intelectualización excesiva para centrarse en una respuesta visceral a un entorno que Brock percibe como manipulador y autodestructivo.
Para este disco, apagué mi filtro y simplemente dejé que todo sucediera. Sé que todos los malditos músicos dicen eso cuando sacan un disco; puedes ir y escuchar el minuto tres de cualquier entrevista entre un músico y Terry Gross para comprobarlo. Los pensamientos, las emociones y los sentimientos son como una sopa, y no siempre es fácil distinguir los ingredientes. No me detengo mucho en las cosas, no vivo mucho los duelos. A veces no estoy seguro de ser una persona; siento que debería tener más sentimientos de los que tengo. Pero luego, ya sabes, canto algunas cosas y me doy cuenta: ‘Oh, ahí está. Oh, está ahí dentro’.- Isaac Brock.
El sonido del escepticismo moderno
Como carta de presentación, la banda ha liberado Picking dragon’s pockets, una pieza que abre el disco con una energía expansiva y coros diseñados para el directo. Esta pista establece el tono de lo que vendrá: una navegación sonora por un mundo que parece desmoronarse bajo su propio peso. A este estreno se suma la ya conocida Look how far, donde el tono sardónico de Brock alcanza su punto máximo. La letra cuestiona de forma directa la noción de progreso humano, sirviendo como un recordatorio de que la acidez lírica sigue siendo el motor principal de su propuesta. La instrumentación, apoyada en la visión de productores que han trabajado con artistas tan dispares como Kim Gordon o Charli XCX, promete una paleta de colores que escapa a las etiquetas convencionales del indie rock.
Un recorrido por el asfalto norteamericano
La salida del álbum vendrá acompañada de una extensa gira por Norteamérica que arrancará el 12 de mayo en Spokane. El itinerario incluye paradas estratégicas en festivales de gran calibre como Bonnaroo y Outside Lands, además de fechas individuales en ciudades clave como Nueva York, Los Ángeles y Austin. Este regreso a los escenarios será la prueba de fuego para unas canciones que nacieron de la necesidad de soltar el control y que ahora buscan su lugar en un catálogo que se siente más vivo que nunca.
Modest Mouse - An Eraser and a Maze
1. Picking Dragon’s Pockets
2. Remember Yourself
3. Life’s A Dream
4. Third Side Of The Moon
5. Dogbed in Heaven/Give It A Skeleton
6. Interlude
7. I Can’t Talk Right Now
8. Speak ‘N Spell (Or Not)
9. Rotten Fruit (feat. Justin Raisen)
10. Knocked Down By Waves
11. Absolutely Necessary Never
12. Song About Nothing
13. Stoner Party
14. Look How Far
15. Impossible Somedays
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Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.