Daniel Lanois revela una exploración exótica de «Belladonna Nocturne»

El músico y productor canadiense retoma su faceta más abstracta en un trabajo que define como una experiencia de ida sin retorno

Daniel Lanois

El músico y productor canadiense retoma el hilo conductor de su anterior trabajo. Crédito: Marthe A. Vannebo.

Daniel Lanois ha desenterrado un portal sonoro que parece conectar la nostalgia del desierto con una psicodelia refinada y nocturna. Casi dos décadas después de que Belladonna (2005) redefiniera las posibilidades ambientales de la pedal steel, el veterano productor y multiinstrumentista canadiense vuelve a ese universo con Belladonna Nocturne. No se trata de una simple continuación cronológica, sino de una expansión técnica y emocional que Warner Records pondrá en circulación el próximo 19 de junio. El álbum se presenta como una arquitectura de 14 piezas donde la quietud es solo una fachada para una actividad sónica constante y detallada.

El lenguaje de la seda y el acero
Lanois ha construido su carrera sobre la capacidad de dotar a los instrumentos de una respiración casi humana. En esta nueva entrega, la pedal steel deja de ser un accesorio del country para convertirse en una herramienta de diseño sonoro capaz de evocar paisajes cinematográficos. La producción se siente densa pero aireada, un equilibrio que solo alguien con su historial —desde Brian Eno hasta Bob Dylan— podría ejecutar con tal naturalidad. Las texturas se superponen para crear atmósferas que oscilan entre lo místico y lo puramente físico, utilizando el piano y la guitarra como anclas en medio de derivas electrónicas sutiles.

Colaboradores en la sombra
Para dar forma a esta travesía, Lanois se ha rodeado de su círculo de confianza, músicos que entienden el silencio tanto como el ruido. La presencia de la legendaria Emmylou Harris aporta una textura vocal orgánica que se entrelaza con las cuerdas, mientras que la batería de Brian Blade y el bajo de Daryl Johnson proporcionan una estructura rítmica flexible, casi líquida. Estas colaboraciones no buscan el protagonismo individual, sino que funcionan como pinceladas dentro de un lienzo impresionista donde el conjunto prevalece sobre la técnica aislada.

Una expedición sin retorno
El propio músico describe este trabajo como una selección exótica diseñada para transportar al oyente hacia pensamientos profundos y desconocidos. «Belladonna Nocturne… Un nuevo cuerpo de trabajo, una serie de selecciones exóticas diseñadas para transportar al oyente hacia pensamientos exóticos. Creado con devoción, salpicado de emocionantes ascensos sónicos, Belladonna Nocturne bien podría ser un boleto de ida para no volver jamás», comenta Lanois sobre el espíritu del disco. Es una invitación a perderse en una narrativa sin palabras, donde cada subida armónica actúa como un estímulo para la imaginación del espectador.

El primer rastro del camino
Como adelanto de esta experiencia inmersiva, ya se encuentra disponible el sencillo Steel mill. La pista funciona como un mapa genético de lo que vendrá: una amalgama de sonidos metálicos procesados con suavidad y una cadencia que invita a la introspección. En este corte, se percibe esa devoción por el detalle que Lanois menciona, logrando que un instrumento tradicionalmente estático cobre una vida dinámica y moderna. El álbum promete ser una de las piezas más personales y arriesgadas de su discografía reciente, consolidando su estatus como un arquitecto de realidades auditivas.


Daniel Lanois - Belladonna Nocturne

Daniel Lanois Belladonna Nocturne

Cap Nègre
At The Foot of The Skyway Bridge
Inside The Walls of Puebla
Snow Lake
Marionette
Canadian National
The Black Sea
Advent
Warp Sustain
The Crossing
Temple Drums
Steel Mill
Silver Orchestra 2
Early Days