Cage The Elephant transforma la adversidad en «Beaches in Tennessee»
El estreno de su nueva canción marca el inicio de una alianza con el sello Big Loud Rock
La banda de Kentucky está de regreso con música nueva. Crédito: Lewis Evans.
Cage The Elephant abre las puertas de su propio laboratorio sonoro tras dos años de silencio discográfico, inaugurando una alianza con el sello Big Loud Rock. La agrupación de Kentucky canaliza sus experiencias recientes enBeaches in Tennessee, una composición que elude los arreglos densos para concentrarse en la vibración primaria de sus instrumentos. Este viraje estético coincide con una etapa de madurez donde los contrastes vitales se transforman en materia prima para su música.
El magnetismo de una producción cruda
La arquitectura de este tema descansa sobre un riff de guitarra concebido por Brad Shultz, complementado por una base rítmica de bajo que sostiene la estructura sin saturar el espacio. Para la producción, el grupo convocó a los hermanos Justin Raisen y SADPONY (Jeremiah Raisen), reconocidos por moldear las texturas de proyectos como Yves Tumor, Kim Gordon y Charli xcx. El encuentro en el estudio de Los Ángeles propició una dinámica de trabajo directa, enfocada en capturar la interacción física de los músicos en una misma habitación.
Brad Shultz detalla la elección de este equipo de trabajo:
Me gustaban varios de los álbumes en los que Justin había trabajado, incluidos los de Kim Gordon y Yves Tumor. En cuanto a productores, él encabezaba mi lista. Volé a Los Ángeles y pasé una noche con él en el estudio. La energía era una locura. Era como dos calcetines de lana dentro de una secadora. Luego trajo a Jeremiah. Hay un hilo conductor entre ambos, pero hacen dos tipos de arte diferentes. Cada uno tiene su propia visión y su propia manera de hacer las cosas, así que ha sido muy interesante movernos entre esos dos mundos. Ha dado como resultado una mezcla muy particular en lo que estamos haciendo. Supe de inmediato que ellos eran los indicados.
Catarsis y reconstrucción lírica
El trasfondo conceptual de la pieza se nutre de las vivencias personales de Matt Shultz, específicamente de un periodo complejo vinculado a su salud mental. Lejos de adoptar una postura solemne, la lírica procesa estos eventos a través de una narrativa de ficción que busca la luminosidad dentro de la adversidad. El coro de la canción expone esta búsqueda de refugio con las líneas: “Somebody take me home. I’m not the enemy. I’m going back to those beaches in Tennessee.”
El vocalista reflexiona sobre el proceso de sanación que inspiró la composición:
No es ningún secreto que hace algunos años atravesé una crisis de salud mental; para mí, esta canción simboliza que por fin pude dejar atrás esa etapa. Estuve hospitalizado durante casi tres meses, y la canción aborda esa experiencia creando un relato ficticio sobre ella. Fue mi forma de recuperar la capacidad de escribir sobre algo serio que ocurrió en mi vida desde un lugar de experiencia genuina. Hay un dicho que dice: ‘There’s nothing better than a poor Christmas’. Es porque aprendes a sacar el mayor provecho de lo que tienes y a valorarlo. Después de haber pasado por lo que pasé, agradezco tener la perspectiva que tengo ahora. Esa experiencia me dio un mayor aprecio por mi vida cuando logré salir del otro lado. Estoy agradecido por el lugar en el que me encuentro ahora, en este nuevo capítulo. Como banda, pudimos recuperar la capacidad de escribir una canción basada en un acontecimiento real, difícil y turbulento, pero hacerlo de una manera ligera. Espero que pueda ayudar a alguien más de la misma forma en que me ayudó a mí.
La influencia del directo en el estudio
La inercia creativa del sexteto se vio potenciada por su reciente participación en los escenarios como invitados de la gira europea de Oasis. La escala de esos conciertos modificó la perspectiva interna de la banda, impulsándolos a ingresar al estudio de grabación inmediatamente después de terminar las fechas en vivo, omitiendo los descansos habituales entre proyectos.
Matt Shultz explica el impacto de esa experiencia:
La gira con Oasis realmente reavivó nuestro deseo de seguir soñando. Creo que nos dimos cuenta de que todavía hay espacio para evolucionar y seguir desafiándonos, especialmente en el aspecto en vivo. Esa gira alimentó aún más nuestra pasión y nuestro deseo de llevar todo esto hasta el final. Cuando terminó, decidimos no tomar un descanso. Prácticamente fuimos directo al estudio para empezar a hacer música.
Esta etapa encuentra a los integrantes —Matt Shultz, Brad Shultz, Nick Bockrath, Matthan Minster, Daniel Tichenor y Jared Champion— buscando expandir los límites de su identidad sonora. Con un historial que incluye múltiples galardones y una presencia constante en los circuitos de rock alternativo desde 2006, la prioridad del grupo se desplaza hacia la exploración de nuevos métodos de composición.
Brad Shultz concluye sobre el estado actual de la formación:
Musicalmente, siempre queremos reinventar a Cage The Elephant. Hemos descubierto un lado completamente nuevo de la banda, de cómo vemos las cosas y de cómo hacemos arte. Como artista, estás en constante crecimiento, y siento que hemos logrado conectar con ese crecimiento. De verdad creo que estamos haciendo la mejor música que hemos hecho en nuestra vida. Si algo puedo decir, es que definitivamente es la música más inspirada que hemos creado.
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Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.
