Atreyu une fuerzas con Max Cavalera en «Children of light»
La banda californiana anuncia gira con Sevendust y revela detalles de «The End Is Not the End» a través de Spinefarm
Atreyu se despoja de etiquetas para abrazar una agresividad cruda en su nuevo sencillo, Children of light. En esta ocasión, la banda californiana cuenta con la participación de Max Cavalera, una figura cuya influencia en el metal de las últimas décadas es innegable. Este estreno funciona como el último gran adelanto antes de que su décimo álbum de estudio, titulado The End Is Not the End, llegue a las plataformas el 24 de abril a través del sello Spinefarm. La colaboración con el líder de Soulfly y ex-Sepultura aporta una textura primitiva y tribal que conecta directamente con las raíces más viscerales del género.
Un puente hacia lo primitivo
La génesis de este tema surge de un deseo por recuperar ese espíritu de festival, donde la energía colectiva y el ritmo son los protagonistas. La banda reconoce abiertamente que la inspiración provino de la época clásica de Sepultura, una referencia que parecía inalcanzable hasta que Cavalera aceptó sumarse al proyecto. El resultado es una pieza que se aleja de las estructuras radiofónicas convencionales para explorar un sonido más denso y directo. La voz de Brandon Saller encuentra un contrapunto perfecto en los gruñidos característicos de Max, creando un diálogo entre la modernidad del metalcore y el legado del thrash/groove metal.
De la saturación de Tokio a la calma de San Juan
El proceso creativo de The End Is Not the End llevó a los guitarristas Dan Jacobs y Travis Miguel, junto al bajista Porter McKnight y el baterista Kyle Rosa, a salir de su zona de confort. La composición comenzó en los barrios neones de Tokio, donde el grupo buscó recuperar la curiosidad de sus inicios. En la capital japonesa terminaron Dead, la canción que sirvió de brújula para el resto del disco. Sin embargo, el contraste definitivo llegó cuando se trasladaron a la Isla de San Juan, en la costa de Washington. En ese aislamiento total, rodeados de naturaleza y desconectados del ruido exterior, fue donde surgieron los cortes más pesados y oscuros de su carrera.
El peso de la identidad propia
Bajo la producción de Matt Pauling, el grupo ha buscado un equilibrio entre su capacidad melódica y una intensidad muscular que habían dejado en segundo plano en años recientes. Saller explica que la esencia de la agrupación siempre residió en su incapacidad para encajar en un solo molde: no eran puramente emo, ni metal, ni punk. Esa libertad de «no tener sentido» en ninguna categoría es lo que han intentado capturar en su décimo trabajo. El álbum se percibe como un viaje cinematográfico que transita por pasajes atmosféricos en temas como Ghost in me y Afterglow, pero que mantiene siempre una base rítmica imponente.
El escenario como prueba de fuego
La llegada de este nuevo material coincide con el inicio de su gira primaveral junto a Sevendust. El tour arrancará el 20 de abril en Indianápolis y recorrerá gran parte de Estados Unidos hasta cerrar en Knoxville a mediados de mayo. Para el quinteto, estas fechas representan la oportunidad de probar en directo cómo conviven sus clásicos con esta nueva faceta más experimental y robusta. The End Is Not the End se perfila como un punto de inflexión donde la experiencia acumulada se traduce en un sonido que ignora las tendencias actuales para centrarse en una honestidad sonora brutal.
Atreyu - The End Is Not the End
1. The End Is Not The End
2. Dead
3. Break Me
4. All For You
5. Ghost In Me
6. Glass Eater
7. Wait My Love, I’ll Be Home Soon
8. Ego Death
9. Death Rattle
10. Children Of Light
11. In The Dark
12. Afterglow
13. Break The Glass
Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.