dEUS reaparece con el sonido denso y ruidoso de «Keptman»

Con imágenes capturadas en Islandia, Italia y Portugal, el quinteto belga acompaña el estreno con su video oficial

dEUS

El quinteto de Amberes canaliza la inercia de su última gira en un tema rasposo. Crédito: AnnekeDHollander.

dEUS acumula más de tres décadas de trayectoria sosteniendo un equilibrio extraño entre la elegancia y el caos. Tras concluir la gira conmemorativa de sus primeros discos Worst Case Scenario e In a Bar, Under the Sea con una presentación en Reikiavik, la agrupación belga transformó la adrenalina del directo en combustible fresco para el estudio. De esa inercia surge Keptman, una muestra clara de cómo el quinteto de Amberes sigue encontrando comodidad en las zonas incómodas de la música alternativa.

Un accidente afortunado en el estudio

La idea inicial del corte surgió durante una estancia de Tom Barman en Portugal, donde registró las primeras maquetas en una grabadora portátil. De vuelta en los estudios Vantage Point en Amberes, el material cobró forma junto al resto del grupo. Incluso la denominación de la canción nació de un despiste técnico cuando el ingeniero de sonido João Portela unió por error las dos palabras del archivo. Barman notó la falla y optó por mantenerla de manera permanente.

Ese tipo de fricciones impredecibles impregna la instrumentación del tema. Una guitarra en bucle sostiene la tensión rítmica mientras Barman entrega los versos con una soltura que bordea la confrontación. Klaas Janzoons y el recién incorporado guitarra Simen Følstad añaden capas de ruido que contrastan con la base rítmica de Stéphane Misseghers y Alan Gevaert. La estructura avanza en progresiones de semitonos —un rasgo sonoro presente en clásicos como Right as Rain o Roses— hasta detonar en un cierre expansivo y disonante.

La obsesión por los finales largos

El contenido lírico aborda la atracción irrazonable hacia personas o situaciones que resultan perjudiciales. Barman describe esa premisa como un sueño perverso en el que surge el deseo por aquello que puede terminar haciéndote daño. La frase «European Son«, rescatada de una libreta de notas del cantante en clara alusión a The Velvet Underground, también encuentra espacio en el texto.

Respecto a la decisión de extender la sección final de la pieza, el vocalista bromea al atribuirlo a un miedo a la muerte, aunque ofrece una explicación técnica: «Simplemente a veces no quiero que una canción termine». Como seguidor de las melodías pop, reconoce que la estructura clásica de tres minutos no siempre resulta suficiente para la dinámica del grupo, de ahí la inclinación por desarrollar remates más extensos y caóticos.

Continuidad y proyección sonora

La integración de Følstad en voces y guitarras aporta dinamismo a la alineación actual. Sin embargo, el legado de Mauro Pawlowski, quien se retiró de las presentaciones en vivo tras un diagnóstico de demencia de inicio temprano, mantendrá una presencia notable en el repertorio del próximo álbum.

El material entrante promete mantener la identidad ruda que definió los primeros años del proyecto. Quienes busquen arreglos amables o matices suaves encontrarán poca respuesta en la propuesta del grupo, que continúa priorizando la textura densa. Sobre el carácter del trabajo que se avecina, Barman es directo sobre lo que la audiencia puede esperar:

Mantente alejado del álbum si no te gustan las melodías oscuras y las guitarras ruidosas.