Alexis Taylor y Mike Simonetti lanzan juntos «Perfect kiss»

El líder de Hot Chip y el productor exploran la identidad y la nostalgia pop.

Alexis Taylor Mike Simonetti

El líder de Hot Chip y el productor estadounidense unen fuerzas para un nuevo EP. Crédito: Joshua Wildman.

Alexis Taylor y Mike Simonetti han encontrado un punto de fuga común donde el pop británico más sofisticado se da la mano con el espíritu del Nueva Jersey más underground. Bajo el cobijo del sello Smugglers Way, esta pareja creativa presenta un EP que destila la experiencia de dos veteranos que han pasado décadas moldeando la cultura de baile y el pop alternativo. El sencillo Perfect kiss es el resultado de una conversación iniciada hace años en la cabina del club Output en Williamsburg, donde la curiosidad técnica de Taylor se encontró con la selección impecable de Simonetti.

El arte de esconder la oscuridad bajo el gancho pop
La producción de este nuevo material fluye con una naturalidad que solo se consigue cuando existe un lenguaje compartido. Mike Simonetti, arquitecto de sonidos en Troubleman Unlimited e Italians Do It Better, aporta una base de rock atmosférico que sirve de lienzo para que Taylor despliegue su habitual artesanía electrónica. El tema Perfect kiss navega entre sintetizadores luminosos y una interpretación vocal que, aunque familiar para los seguidores de Hot Chip, adquiere aquí un matiz mucho más introspectivo y vulnerable.

La lírica profundiza en los recovecos de la identidad y esa persistente sensación de alienación que acompaña a quien se siente fuera de lugar. «Está el verdadero tú, pero tal vez no es así como te muestras ante los demás; así que pides que te saquen de ti mismo y te lleven al mundo, aceptado por esta otra versión de ti mismo«, comenta Taylor sobre la esencia de la canción. Es un diálogo sobre la diferencia entre la imagen que proyectamos y quiénes somos realmente, una petición abierta para ser integrados en el mundo sin tener que renunciar a nuestra esencia más privada.

Un puente estético entre Londres y Nueva Jersey
Simonetti, criado bajo la influencia de la radio de los años 80 durante sus trayectos por la costa de Nueva Jersey, sostiene que esa educación sentimental es la que le permite entender el pop de una manera que hoy parece estar en peligro de extinción. Para él, la magia reside en la capacidad de insertar temas complejos y densos dentro de estructuras melódicas accesibles. Esa dualidad es la que marca el pulso de este trabajo, donde la música invita al movimiento mientras la letra nos obliga a mirar hacia adentro.

El EP no solo se apoya en composiciones originales, sino que incluye una interpretación de I see a darkness, el clásico de Bonnie “Prince” Billy. Esta pieza cierra un círculo emocional y profesional para Alexis Taylor, quien en sus inicios trabajó en las oficinas de Domino Records en Londres —ubicadas en la calle que da nombre al sello, Smugglers Way— impulsado precisamente por su devoción hacia la música de Will Oldham. Es un tributo a las raíces que lo formaron como oyente antes que como músico.

Habiendo trabajado en la oficina de Domino en Londres, situada en Smugglers Way, y habiendo conseguido un trabajo allí gracias a mi entusiasmo y amor por los discos de artistas como Will Oldham, es un momento bonito de círculo completo para Mike y para mí tener este EP editado en el sello.- Alexis Taylor.

Texturas en super 8 y visiones externas
El lanzamiento viene acompañado de un video filmado en película de Super 8, capturando momentos entre Los Ángeles y Londres. La estética granulada y el color saturado del formato analógico refuerzan esa sensación de atemporalidad que busca la pareja. En el video también participa Elizabeth Wight, colaboradora habitual de Simonetti en Pale Blue, terminando de unir los puntos entre los distintos proyectos que ambos músicos han liderado a lo largo de sus trayectorias.

Para completar la experiencia sonora, el vinilo de edición limitada de 12 pulgadas cuenta con remezclas de claire rousay y Black Forces. Estas reinterpretaciones llevan las canciones originales hacia terrenos más experimentales y abstractos, ofreciendo una perspectiva nueva sobre la misma base melódica. El arte de la portada, diseñado por Ryan Parks (Harsh Riddims), termina de asentar la identidad visual de un proyecto que evita las etiquetas fáciles y prefiere habitar en esa zona gris entre la electrónica de club y el pop de autor.