Brooklyn Funk Essentials y la belleza de lo inesperado
La banda neoyorquina se aleja del funk tradicional para explorar texturas ambientales
Crédito: Andrea Davis Kronlund.
Brooklyn Funk Essentials regresa a la superficie con una pieza que se aleja del estruendo festivo para explorar la textura de lo onírico. Bajo el título de Black butterfly, la agrupación neoyorquina presenta el foco central de lo que será su octavo álbum de estudio, una producción que consolida su longevidad en la escena independiente global. Tras el éxito de adelantos previos como Never give up o su reinterpretación de Life during wartime, que rotaron con insistencia en la BBC Radio 2 y Jazz FM, la banda decide bajar las revoluciones para conectar con una frecuencia más introspectiva y espiritual.
El origen de un paisaje sonoro
La génesis de esta composición no ocurrió en un estudio de ensayo, sino en la profundidad del subconsciente. Lati Kronlund, bajista y cerebro detrás de la producción, relata que la melodía surgió como la banda sonora de un sueño donde recorría paisajes áridos y desconocidos. Al despertar, la urgencia por capturar esa atmósfera lo llevó a registrar la idea de inmediato en su teléfono. Lo que inicialmente se perfilaba como una balada ajena al pulso funky característico de BFE, terminó convirtiéndose en un ejercicio de contención emocional que demuestra la madurez de una banda que no teme al silencio ni a la pausa.
Una colaboración vocal tridimensional
Para materializar esta visión, la agrupación apostó por una amalgama de voces que aportan capas de identidad muy distintas. Alison Limerick, figura icónica del house y el acid jazz, se une a Ebba Åsman y Jessica Pina en un ensamble coral que busca representar una suerte de «chica universal». La grabación, realizada en una sola toma, buscó preservar la pureza del momento, evitando la sobreproducción para permitir que las escobillas, el vibráfono y las campanas dictaran el ritmo de la narrativa. Esta decisión técnica no es menor; en una era de edición digital milimétrica, apostar por el one-take es una declaración de principios sobre la honestidad interpretativa.
La influencia de la literatura especulativa
El trasfondo lírico de la canción respira una fuerte carga filosófica y literaria. Durante el proceso de creación, Kronlund se encontraba inmerso en la lectura de Octavia Butler, cuya obra suele explorar la supervivencia y la reconstrucción social en entornos hostiles. Esta influencia se entrelaza con una poderosa cita de la escritora Arundhati Roy sobre la posibilidad de un mundo nuevo que, aunque silencioso, ya se puede escuchar respirar. Black butterfly funciona entonces como un recordatorio de que, incluso en los paisajes más áridos, la transformación es un proceso inevitable que comienza en la quietud.
Otro mundo no solo es posible, está en camino. Tal vez muchos de nosotros no estaremos aquí para recibirlo, pero en un día tranquilo, si escucho con mucha atención, puedo oír su respiración.- Arundhati Roy.
Rumbo a un octavo álbum ecléctico
Con esta entrega, Brooklyn Funk Essentials reafirma su capacidad para mutar sin perder el eje que los ha mantenido vigentes desde los años noventa. El nuevo material discográfico promete ser un puente entre la energía del dancefloor y la sofisticación del jazz contemporáneo. La inclusión de elementos como el vibráfono y arreglos minimalistas sugiere que el octavo disco será un viaje de contrastes, donde la banda se permite ser vulnerable antes de volver a encender los amplificadores para el funk más crudo. Es música diseñada para ser escuchada con atención, casi como si estuviéramos tratando de percibir esa respiración de la que hablaba Roy.
El nuevo álbum será lanzado en Dorado Records, un sello independiente pionero con base en Londres que abarca soul, jazz, trip hop, drum & bass y UK garage. Fundado en 1992 por Ollie Buckwell y Charlie Lexton, el sello alberga a Brooklyn Funk Essentials, Jhelisa, Ebba Åsman, Sunship, D*Note, Natalie Walker y Outside, entre otros.
Periodista musical, con más de 20 años de experiencia. Amante y curioso de la música. También hago media PR y creo playlist para marcas. Music makes the place.