Ritmos satánicos en el Independencia

Crédito: Ixchel Wood Photography.

La noche del pasado jueves 23 de noviembre, la irreverencia y la blasfemia del grupo Brujería se hicieron presentes en el Foro Independencia, donde se llevo a cabo una misa negra encabezada por esta legendaria y mítica agrupación, que desde el año de 1989 han sido acusados de nexos con el narcotráfico y de cometer diversos crímenes, entre otras muchas cosas.

Pero la única verdad es que esta congregación del mal, que ha visto desfilar a increíbles músicos, de grupos de la talla de Faith No More, Dead Kennedys y Carcass, entre otras, es una verdadera máquina de violencia y precisión musical, que en esta ocasión trajo como integrantes a Anton Reisengger, guitarrista, alías “El Criminal”, Nick Barker, afamado baterista, conocido también como “Hongo Jr”, Shane Embury, de Napalm Death aka “El Hongo”, así como “El Sangrón” en los gritos, acompañantes de Juan Brujo y el Pinche Peach en las voces y el desmadre.

Los primeros en subirse al altar en esta misa negra fue la banda local Dios Perro, quienes con su música maldita poseyeron al publico, dejando la energía y la vibra necesaria para este sacrilegio musical. Enseguida, algunos de los músicos de Brujería tomaron el escenario como roodies, para asegurarse de que sus instrumentos y amplificadores estuvieran listos para derretir cabezas.

La Misa Negra comenzó cuando Brujería se apoderaro del escenario y desencadenó la locura interpretando un tema de su última producción, Pocho Aztlán del álbum del mismo nombre lanzado el 16 de septiembre de 2016, y que tardó más de 15 años en ver la luz por varios dimes y diretes dentro de la banda.

El show continuó sin piedad alguna al retumbar La ley de plomo, tema clásico que abrió el mosh donde los greñudos locos empezaron El desmadre, que puso a todos a correr como si viniera La migra, en uno de los momentos más esperados de la noche, donde el público participó repitiendo estos clásicos intros de la banda, mientras no dejaban de estar Echando chingazos, para tomar una breve pausa y reafirmar las raíces mexicanas y la filosofía de Brujería al grito de “Fuck Donald Trump”, en garganta de todos los ahí presentes y dar rienda suelta al caos con Viva Presidente Trump, y de esta manera retomar los temas menos políticos que han mantenido a esta agrupación desde su concepción en el ojo del huracán: el Satanismo, 666 y el Brujerismo —con un intro que recuerdo me ponía los pelos de punta cuando era mucho más joven— y continuar con otro de los sellos característicos de estos exponentes del metal mexicano, las drogas.

Juan Brujo y Pinche Peach, preguntaban si entre el público había cocodrilos y si en Jalisco había Colas de Rata. Seguido a esto, interpretaron tres canciones de su ultima producción, con un momento algo cómico, donde preguntaron a los asistentes si tenían el disco, a lo que pocos o nadie respondió, provocando risas y burlas entre los integrantes de la banda.

Brujería nos llevó de la mano a La Isla De La Fantasía para después partir a la frontera y encomendarnos al Ángel De La Frontera, y luego contar la historia de un monstruo más temido que el Mecosaurio y el Chupacabras: Santongo, canción que bailaban imitando falos masculinos mientras zapateaban cual danza regional.

Los ánimos estaban más que encendidos y la misa negra estaba lejos de finiquitar. El momento de los clásicos había llegado Cuiden a los niños, con un intro del Loco Valdez que todo mundo pudo cantar y festejar, antes de ser atropellados por la poderosa batería del Hongo Jr, para llegar a su crítica al ex presidente de Cuba con Anti-Castro.

Prosiguió el recuento de los soldados rasos, del ejercito de Brujería, quienes escuchan las palabras de Brujo y firmemente marcharon la Marcha de odio y armar la Revolución, canción del álbum de 1995 Raza Odiada, con una lírica anti gobierno específicamente anti PRI, que desvela lo ridículo: 22 años después la historia sea exactamente la misma.

Las palabras de El Brujo continuaron y llegaron los Consejos narcos, -Marihuana, SI!, el polvo, No!-, así de sencillo. El momento había llegado y era hora de la canción más famosa de estos músicos, su mensaje es más que claro y no se anda con rodeos: Matando güeros, —Viva la raza y todos sabemos que al matar a un güero satanás te cuida—, así concluyó esta Misa Negra, no sin antes dejarnos una ultima sonrisa y un poco de baile con su versión particular de la Macarena, rebautizada como Marihuana, que puso a todos a gozar.

Esperemos estos músicos sigan blasfemando por muchos muchos años más y que sigan representando a México en el mundo del heavy metal y sus interminables vertientes.

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la revista. Twitter: @OmCastan

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Captcha numérico * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.