Reuniones y música para enmarcar: Corona Capital 2016

Air, el dúo francés que celebró sus 21 años de carrera en la Ciudad de México. Crédito: Chino Lemus / Ocesa.

Séptima edición del Festival Corona Capital. Uno de los que sí ha logrado consolidarse en México, después de algunos intentos como Motorokr o Manifest, en la búsqueda de ser una parada obligada en cuanto al mapa de festivales internacionales. Segunda ocasión en que el festival se mueve a Noviembre, aunque es notorio que la planeación en cuanto al evento y el cartel de esta ocasión fue mucho mejor, logrando una de sus mejores ediciones.

DÍA 1

Día frio en la capital de México, y a pesar del cansancio para llegar y el gélido clima de todo el sábado, mi hermana y servidor ya estábamos entusiasmados por comenzar el par de maratones musicales que ofrece Corona Capital. El escenario Corona Light fue la primera parada para ver a Parquet Courts. Mientras el acto debut, Gin Wigmore, terminaba su set en el Corona stage, ya había gente esperando a la banda de New York, celebrada por la crítica este año con su disco Human Performance. Y fue la canción que da título al disco la más celebrada, sin embargo fueron varios momentos en los que prendieron el ambiente. Una buena dosis de rock alternativo americano en un set donde incluso se armó uno de los muy pocos “slams” del fin de semana.

The Struts, fue otra banda que a pesar de la hora logró encender los ánimos de su público. Su glam revival, a pesar de no ofrecer gran novedad, cautiva con su espectáculo a la “Poison británicos” y los movimientos exóticos de su vocalista. En contraparte, Wild Beasts no necesitó bastante show para emocionar a una audiencia que ya los esperaba con ansias. Cuatro excelentes músicos con un sonido ideal, nos dejan claro que han logrado algo con la audiencia mexicana. Ya mucho ha pasado desde la presentación de la banda en la edición 2011 del festival, pero sorprende y alegra que sus canciones sean tan bien recibidas en estos rumbos.

Tocó el turno de Edward Sharpe and the Magnetic Zeros, rondando las 5 y media de la tarde, ante un repleto escenario Doritos. El tiempo y el equipo de sonido no fueron sus mejores aliados, pero lo compensan con la cercanía al público de su vocalista. Home, sin duda la canción más celebrada del conjunto neo-folk, que incluye hasta 9 músicos en el escenario.

Llega la noche y el momento de separación de los hermanos. Mientras mi hermana se queda a disfrutar un modesto pero muy cumplidor set de Unknown Mortal Orchestra (UMO para los cuates) en el Doritos Stage, su servidor se acerca lo más que puede al Corona Stage, lugar para ver a Courtney Barnett, responsable, según mi opinión, del mejor disco de 2015, y uno de los que más me ha marcado últimamente. Terminado un concurrido y emocionante set de Tegan and Sara, el modesto escenario de la australiana se enciende. Sencilla combinación de guitarra, bajo y batería sirven para inyectar la adrenalina “rockera” al festival. A pesar de fallas en el sonido que no dejaba escuchar muy a lo lejos, y el ya notorio concurrido que solo esperaba ver a The Killers, la actuación de Courtney Bartnett fue tan pasional como para recordar por mucho tiempo.

Pasadas las 7 de la noche llegó uno de los mejores shows del fin de semana. Band of Horses sin duda se ganó el corazón de todos los presentes. Una de las bandas que más derrochan energía en el escenario y que comparten su sentimiento con facilidad. The Funeral fue uno de los grandes momentos del fin de semana, no faltó alguna lágrima en propios y extraños. Posterior a esto, mientras HAIM buscaba agrandar su base de fans y Fischerspooner consolidaba su sonido en la carpa Levi’s, Richard Ashcroft llenaba de nostalgia el Doritos Stage, con canciones de su etapa solista y conocidos himnos de The Verve, terminando con el “éxito karaoke” del fin de semana: Bittersweet Symphony.

Pet Shop Boys cautivó con su espectacular juego de luces y video, para que posteriormente The Killers diera un show cumplidor con sus fans y demostrara su poderío en vivo. Mientras todo eso pasó, decidimos ver a los “engloriados” AIR, duo francés que causó gran expectativa durante su segunda visita a México. Con un sonido casi perfecto, los franceses hipnotizaron al público mexicano con repertorio que recorrió gran parte de su historia musical con temas como Highschool Lover (instrumental de Playground Love), Kelly Watch the Stars, Alpha Beta Gaga, y la infaltable Sexy Boy. Al finalizar, quedó espacio para los prendidos, de seguir con un hipnótico show de Animal Collective, que si bien fue mejorando conforme avanzaba, dejó un poco a deber en cuanto a tiempo para más de alguno. Canciones como Flori dada¸ demuestran que la banda continua en gran momento.

El agotador y frio primer día nos dejó aun más sedientos de lo que llegaría el domingo.

DÍA 2

Desde temprano, el clima del día hacía pensar que el domingo de Corona Capital transcurriría de la forma más agradable. Más activaciones y asistentes con vestimenta más variable y ligera dieron marco a la última jornada del festival. Si bien era obvio que el artista esperado y concurrido sería Lana del Rey, quedaron en este día varios sets por recordar.

Desde temprano comenzó nuestro andar. Delorentos, banda que abrió en Guadalajara a Two Door Cinema Club, demostró que el éxito de su presentación de abril pasado no fue casualidad. La canción más celebrada de los irlandenses fue S.E.C.R.E.T., para no dejarnos duda de su creciente éxito en México. A Silent Film, otra banda indie pop que pisó tierras tapatías en 2016, logró también un cálido recibimiento, pero si hablamos de comparar, se quedaron cortos en emoción ante la banda previa.

Antes de que comenzara a caer la tarde, Allah-las pone una pausa musical con su rock psicodélico playero. La ejecución suave pero exacta de esta banda, remite a muchos de los presentes a tomar asiento en el pasto, tal vez una cerveza, y dejarse llevar por el viaje musical.

Mientras Saint Motel vuelve a encender la emoción en el Corona Stage, en el Doritos somos testigos de un debut esperado en el país: Yuck. No tendrá a todos sus elementos originales, pero Yuck alcanza a reunir a muchos curiosos fans del rock alternativo. Muy a pesar, las ausencias quedan, y lo corto del tiempo en festivales no le hace justicia a un proyecto como este.

Del lado de los escenarios Corona y Corona Light, Wild Nothing llena de melancolía psicodélica el atardecer, a la vez que Walk the Moon atrae a miles de jóvenes (mi hermana incluida) con una propuesta dinámica de pop alternativo que no necesita mucho para transmitir gran energía. Continuando en el Doritos Stage, somos testigos de que Peter Bjorn and John son mucho más que solo un éxito. La banda sueca demuestra su experiencia en el escenario y se vuelven una de las más gratas “sorpresas” del fin de semana, y si, Young Folks inevitablemente será uno de los momentos para recordar de este Corona Capital.

Si bien ya era grande la “muchachada” que esperaba a Lana del Rey, quedaba por ver en el Doritos a Eagles of Death Metal, que si bien genera morbo debido a lo que pasó con la banda en los atentados de París hace un año, también es una gran excusa para disfrutar de rock clásico pero que te hace “mover los pies”. Sobra decir que su presentación fue emotiva y los comentarios de Jesse Hughes fueron de lo más simpáticos e hilarantes.

Ya entrada la noche del domingo, las decisiones se vuelven difíciles. Grimes acapara con éxito a muchos y Lost Frequencies es un atractivo fuerte en la carpa. De nuestra parte decidimos ver a Warpaint, banda que lanzó un muy buen álbum durante este año, y que si bien su presentación fue accidentada con fallos de sonido e incluso una caída de Emily Kokal sobre la sección de fotógrafos, las cuatro chicas logran demostrar una gran dinámica al tocar en vivo. Las canciones de Warpaint son coreadas y celebradas por muchos fans.

En la carpa, Galantis hizo gala de su gran momento, en especial con las generaciones más jóvenes, pero al mismo tiempo Suede regresaba la escena a los 90s. Considerados uno de los esenciales del brit-pop, los de Londres tocan por segunda vez en un Corona Capital. Hay que aceptar que no convocan multitudes en nuestro país, a diferencia de Blur, Oasis, o inclusive Pulp, pero son garantía de entrega en vivo. La sorpresa vino cuando anunciaron que sería su último concierto en un largo tiempo, y conociendo su historia, esto no da buenos presentimientos, por lo que los fans pidieron un poco más de Suede antes del inminente final.

Si bien Lana del Rey convocó a una de las mayores multitudes del fin de semana, fueron los cerradores del Corona Light y el Corona stage los que se llevaron las mayores palmas, y a parecer propio en el caso de LCD Soudsystem, la mejor presentación de este Corona Capital. Por lo que se refiere al show 3D de Kraftwerk, los padres de la electrónica también tuvieron un accidentado set en cuanto a sonido y una audiencia más “curiosa” que entregada, pero lograron cautivar con espectaculares visuales y el sonido clásico que definió a muchas bandas, incluidas algunas ya mencionadas aquí.

Para terminar llegó el plato fuerte musical y probablemente uno de los mejores cierres en la historia de Corona Capital. LCD Soundsystem logró levantar a todos, a pesar del frio de la medianoche y el cansancio de 2 jornadas musicales extenuantes. Un sonido perfecto y nítido, la empatía increíble de James Murphy, dentro del escenario y hacía su gran expectante audiencia, además de visuales que aumentaban la intensidad junto con el concierto. Us v Them, Someone great, Losing my Edge, entre otras canciones que se volvieron grandes himnos en una noche. Murphy y compañía generan locas ganas de bailar a pesar de todo, pero es un baile oscuro y un poco deprimente. New York está presente en la esencia de la banda, pero su eco es universal. Dance Yrself Clean es una épica explosión de energía, pero la melancólica All my friends se vuelve una declaración de amor hacia el público de parte de la banda, poniendo en pantalla la imagen panorámica de todos los presentes, y es junto con la energía, que nos damos cuenta de lo muchos que somos y cuanto nos gusta disfrutar días como estos.

James Murphy declara en algún momento de su set que el cartel de este festival es uno de los mejores del mundo, y es cierto que se cumple. A pesar de no tener nombres atractivos a primera vista, Corona Capital ha tenido la virtud de tener en sus escenarios a proyectos que están marcando una importante huella en el mundo, ya sea con su propuesta nueva o el sentimiento de melancolía y recuerdos. Queda esperar otra edición, por el momento el cansancio no dejó más que pensar en el regreso a casa con una sonrisa.

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la plataforma.
Bookmark the permalink.