Polyphia presume sus habilidades en Guadalajara

Para cuando llegué al C3 Rooftop, DJ Perro ya había comenzado con su set. Estos poblanos y su math rock merecen una mención especial, pues se marcaron una presentación muy prendida y llena de sentido del humor. “¡Somos DJ Perro y sorprendentemente no somos un DJ!” comentan en una pausa. La combinación de carisma y música bien ejecutada que ofrece este grupo hace que el público responda ante ellos como si se tratara de amigos. “¡Tocan perro!”, grita alguien entre el público y tiene razón. Este quinteto matemático se la rifa en cada una de sus rolas. Siempre es un gustazo ver a una banda divirtiéndose haciendo lo suyo, por lo general uno termina haciendo lo mismo escuchándolos.

No pasó mucho tiempo antes de que Polyphia saliera al escenario. Desde el momento en que DJ Perro cedió los amplificadores pudimos ver a Clay Aeschliman y a Scott LePage preparar sus instrumentos antes de la presentación. Al poco rato aparecieron Clay Gober y Timothy Henson para dar inicio a la música.

“Hey, you want some weed, bro?” grita alguien en el público.

“Yeah, I do. I’m not gonna lie: I want some fuckin’ mota”, responde Gober y desde ese momento se gana al foro. Es él quien se encarga de interactuar con la audiencia; a lo largo de la noche hará bromas acusando a un fotógrafo de ser dealer, tocará un breve cover de Billie Jean, intercambiará comentarios con aquellos justo enfrente del escenario e incluso les arrojará su bajo. Con la interacción con la audiencia a cargo de Gober, Henson y LePage, miembros fundadores de la banda, dan un paso atrás para concentrarse en las seis cuerdas.

El set abre con Euphoria seguida de inmediato por Icronic. Los dedos de Henson y LePage pasan de un extremo a otro de los mástiles de sus guitarras mientras la base rítmica de los dos Clays y una pista de sintetizadores acolchonan los rasgueos de los guitarristas. Más adelante llegan Lit y Champagne, con las cuales continúa el despliegue de habilidades técnicas en una tormenta eléctrica de dedos relampagueando de un lado a otro.

Siendo sinceros, el C3 Rooftop no es el lugar con la mejor acústica y en más de una ocasión esto afectó al sonido de los texanos. Una lástima tratándose de una banda cuyo sonido depende tanto de la armonía entre los elementos que la conforman. Mientras tocaban 40oz las percusiones y el bajo devoraron el sonido de las guitarras por un rato. A pesar de que fue una oportunidad para poder apreciar el gran trabajo de Aeschliman y Gober como base rítmica, no pudo apreciarse de forma óptima el sonido total de la agrupación durante algunos momentos.

La cosa vuelve a un sonido post-rock más clásico durante Goose, adquiere por un rato un aspecto más funkie en Crush y el set concluye con Culture Shock y la tremenda Loud. Un set breve pero efectivo de una banda que tiene mucho qué ofrecer a los oídos.

 

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la revista. Twitter: @OmCastan