Peter Hook & The Light, o cómo tocarle las llagas al Cristo del postpunk

Hook, una vez en Guadalajara. Crédito: Ignacio Robles de Loza.

Mucho se ha dicho sobre los íconos musicales que, además de cambiar el curso de la historia en su disciplina, han trascendido popularmente como emblemas contraculturales.

Joy Division es, sin lugar a dudas, uno de los mitos musicales más populares en nuestra época, tan fervientemente embelesada con los bajos ultratúmbicos del postpunk. Y como toda leyenda bien construida, la anécdota resulta fantásticamente distante del receptor, de forma que al día de hoy, este cuarteto inglés es meramente un ídolo inmaculado (a tal punto que, pues, Ian Curtis está muerto).

Sin embargo, como en toda leyenda anecdótica, también destellan referencias reales que nos engatusan en su fábula fantástica; y este 6 de octubre nos tocó presenciar un flashazo: Joy Division no vive únicamente en la imaginación de los que usan la playera de Unknown Pleasures, Peter Hook es una prueba de ello. Este bajista nacido en 1956 que se reuniría con Bernard Sumner en 1976 para fundar Joy Division, se ha encargado de mantener viva la flama del mito, y todo C3 Stage estaba listo para tocarle las llagas a Cristo.

En punto de las 9 pm comenzaron a sonar los sintetizadores tan característicos de New Order. Fluyó toda la buenavibra y prendidez electrónica de los ochenta que poseería a los miembros restantes de Joy Division como pulsión de vida luego del suicidio de su vocalista. El público enloqueció al escuchar Ceremony, una de las últimas canciones escritas por Ian Curtis antes de su muerte, que se convertiría en el primer sencillo lanzado por New Order.

Tenía tiempo que no veía un público tan devoto como el de Peter Hook & The Light… el rango de edad abarcaba desde universitarios hasta quincuagenarios, muchos de ellos gritando eufóricamente cada letra, alzando camisetas con sharpie amarrado, listo para ser tocado por el aclamado bajista. Por su parte, Peter Hook respondía con amabilidad y sorpresa, acercándose a su público con el sonido bajo del new wave.

Siguieron algunos hits como Temptation, Blue Monday, The perfect kiss, y, obviamente, Bizarre love triangle y Thieves like us (mi favorita).

I’ve watched your face for a long time
It’s always the same
I’ve studied the cracks and the wrinkles
You were always so vain
Well, now you live your life like a shadow
In the pouring rain
Oh, it’s called love
And it belongs to us
Oh, it dies so quickly
It grows so slowly
But when it dies, it dies for good

Hook vestía unas bermudas café con bolsillos abultados y una camiseta estampada. Bien podría mi padre vestir ese atuendo en un día de descanso, me dije. El retrato impecable y algo formaloso de Joy Division parecía distante, y lo es. Las llagas sí estaban hechas de carne, después de todo. Peter Hook incluso podría ser padre de alguien, y utilizar una bermuda y camiseta cualquier día casual, como lo hace ahora. Sonreí con simpatía para mis adentros.

Dieron las 10 y después de un breve descanso, la banda volvió a salir para interpretar su faceta más oscura… había llegado el momento de Joy Division. La multitud respiró con alivio, no se habían usado puesto la camiseta en vano. Isolation, Transmission, She’s lost control, la famosísima Love will tear us apart… y la gente enloqueció. Algunos nadaban entre manos, otros se movían frenéticamente, y volaron las baquetas y la toalla con el sudor de Hook.

Confusion in her eyes that says it all.
She’s lost control.
And she’s clinging to the nearest passer by,
She’s lost control.
And she gave away the secrets of her past,
And said I’ve lost control again,
And a voice that told her when and where to act.

La ovación fue impresionante. Incluso luego de que Peter Hook & The Light se despidiera y agradeciera con cariño a su público, todos seguíamos tarareando en coro Love will tear us apart, esperando que volviera a aparecer. En su lugar, salió la camiseta con sharpie amarrado, al fin firmada. Un día después, aparecieron imágenes de algunos fans al lado de Peter Hook.

No todas las leyendas permanecen inasibles, ¿eh?.

About Mónica Hernández

Soy licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara, escribo sobre cosas que me gustan, como la música y eventos culturales.Me gustan los perros gordos y la poesía.
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