La playlist de mayo 2018

Mientras todos esperamos a morir derretidos, acá vamos a repasar qué discos de los últimos 31 días nos gustaron como para armar el soundtrack de nuestras lentas muertes por insolación. Son los discos que nos llamaron la atención además, claro, de los que heroicamente reseñamos semana tras semana a pesar de lluvias, olas cálidas, ataques de Godzilla o bombazos nucleares de Corea del Norte con mala puntería.

A lo que vamos, ¿qué vale la pena escuchar en mayo? Pues aquí nuestra opinión, aunque, eso sí, se vale señalar lo que sobra, lo que falta y lo que no viene al caso.

Iceage - Beyondless

Estos punks daneses llegan con su cuarto disco de estudio y no le temen a ponerse un poquito más pop que de costumbre, pero el resultado es más que satisfactorio. Mención especial para el sencillo Painkiller, que introduce una sección de metales y tiene una aparición especial de Sky Ferreira.

Middle Kids - Lost Friends

Se trata el debut de esta banda australiana y es exactamente todo lo que se puede pedir de una presentación en sociedad. Es el álbum más sincero que escuchamos este mes, una colección plagada de himnos en cada uno de los cuales Hannah Joy lo deja todo en la voz. Un álbum perfecto para ponerse intenso pero no cursi en una noche de sábado.

Skating Polly - The Make it All Show

El quinto álbum de estas herederas del manto de riotgrrrls es una explosión de emotividad condensada en rock alternativo sin diluir. El trabajo vocal es particularmente emotivo. Pura víscera, pura rabia que no sale más que a guitarrazos. Dios las bendiga.

Beach House - 7

Para los despistados que no le entendieron al título, este es el séptimo álbum para este dúo de dream pop y con él la banda se atreve a tomar algunos pequeños riesgos que, sin embargo, nunca rompen la fórmula por la que la banda ya es reconocida. Un disco atmosférico, oscuro, un tanto melancólico pero muy, muy placentero.

Parquet Courts - Wide Awake!

Estos punks contemporáneos hacen lo que les corresponde: entregan un disco que aborda directamente problemáticas actuales con toques medio funkies. Si The Clash hubieran surgido en esta década, sonarían como estos güeyes.

Dear Nora - Skulls Example

Esta banda regresa luego de 12 años, o algo parecido, considerando que solamente Katy Davidson queda de los tres miembros originales. De cualquier manera, este retorno discográfico no es para nada flojo, sino una apacible colección de piezas minimalistas que parecen el equivalente a esos días en los que no se hace nada sino perderse en la propia cabeza.

Snow Patrol - Wildness

Lo nuevo de estos irlandeses que siguen llevando la bandera del britpop en la segunda década del siglo XXI. Un disco que tuvo su buena tajada de dificultades para salir a la luz tras su último trabajo en 2011, Wildness ofrece una serie de rolas con aire a ese ya clásico rock alternativo de finales de los 90 y principios de los 2000: amigable a la radio, emocional y que tarde o temprano serán usadas de fondo en dramáticas escenas en alguna serie de televisión.

ASC - Astral Projection

Un trabajo más que se suma a la amplia discografía de James Clements, el productor británico detrás de ASC. Astral Projection es un hipnotizante viaje por un universo de beats que sumergen al escucha en lo que parece un vacío galáctico que sin avisar se vuelve la escena de una lluvia de meteoritos disparados desde la tornamesa de Clements. Ideal para perderse en otros planos mentales.

Artificial Pleasure - The Bitter End

Otro debut con el que una banda nueva llega por todo lo alto. En este caso se trata de un pop totalmente heredero de los 80 pero capaz de bailar como loco en el siglo XXI. The Bitter End es una metralleta de sintetizadores que agarra al escucha y lo sacude, lo menea, lo hace pedazos, lo desintegra. Queremos ver a estos tipos en vivo YA.

High Priestess - High Priestess 

Otro debut, en esta ocasión de un grupo de californianos que entregan una impecable muestra de stoner doom. El disco te arrastra desde los primeros segundos con esa guitarrita que en su afinación recuerda al Soundgarden de Down On The Upside y que al final se vuelve una impecable colección que se las arregla para ser a ratos tan densa que te puede aplastar el tímpano, luego groovy y a veces entrar de lleno en el viaje psicodélico. Una chulada.

La Barranca - Lo Eterno

El undécimo título de estas leyendas de la escena nacional reitera (¿es necesario?) que La Barranca todavía sigue teniendo energía para largo rato a estas alturas, con más de dos décadas de carrera. Lo Eterno tiene exactamente lo que cabe esperar de un disco suyo: toques de progresivo, poesía en las letras y un aura de misticismo en todo el asunto.

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
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