La playlist de julio 2018

Arrancamos la segunda mitad del año con las aguas bastante calmadas. Julio es ese mes en donde lo más interesante que pasa son las ofertas en las cadenas de supermercados. En cuanto a lanzamientos, en estos últimos días muchos pesos pesados se han ido a la playa a cargar la pila antes de los festivales de otoño y este mes el calendario se ha visto más bien nutrido por el lado más indie de la industria discográfica. Pero, bueno, siempre hay algo nuevo para poner en los audífonos en esta temporada, cuando o el sol arde como los traumas de la infancia o la ciudad se inunda en cuanto alguien en la calle escupe en una coladera.

Body/Head – The Switch 

El segundo disco del proyecto de Kim Gordon tras el deceso de Sonic Youth es una combinación de noise con drone mucho más concisa que su disco anterior. Body/Head hace música que es como un opiáceo. Desde hace unos años, Gordon está abrazando la experimentación totalmente libre y sin complejos y los resultados son más que interesantes. Eso sí, no recomendable para quien esté buscando algo convencional.

Save Face - Merci

El disco debut de este cuarteto gringo es uno de esos hechos con pura tripa y corazón. La dedicatoria que aparece en su página de Bandcamp lo descripe a la perfección: “Para Kaleb y Blake. Que esta sea la recolección sónica de su tragedia. La personificación auditiva de su neurosis. El soundtrack de su amor.” Yup, es esa clase de álbum.

Real Friends – Composure 

Es 2018 y estos güeyes tocan happy punk. Hay algo admirable en esa clase de valentía. Quisiera tener ese tipo de firmeza en mis convicciones en cualquier área de mi vida.

Childish Gambino – Summer Pack 

La faceta musical de Donald Glover sigue dividiéndose entre la genialidad y la mera diversión. This is America fue un clásico instantáneo de la primera categoría. Con este par de rolitas veraniegas, Glover se entrega a la segunda.

Ross from Friends – Family Portrait

No, Ross Geller no abandonó la arqueología y a Rachel para lanzar una carrera en la música electrónica (¡da-dum-tss!). Es solo el monitor bajo el cual trabaja el británico Felix Clary Wheaterall y este es su álbum debut. El pseudónimo no es solo porque sí; este tipo hace un house lo-fi con aires de cassette que, sí, es un viaje retro.

The Internet - Hive Mind

Estos angelinos llegan con su cuarto álbum y es una serie de rolas tipo quiet storm que se escucha bien a gusto cuando se está tirando la hueva en medio del calorón que, se nota, está hecho por manos expertas en curaduría de sonidos tranquis pero con sabor. Puro relax del bueno por acá.

 Laurel Halo - Raw Silk Uncut Wood

Un poquito de ambient desde Berlín, este es uno de esos discos que es difícil describir con palabras porque hablan su propio idioma. Es como una película, pero sin imágenes ni diálogo, puros sonidos. O como una pintura de Rothko. Este es para escucharse y dejarse envolver sin darle muchas vueltas. De preferencia de noche mientras llueve. Con audífonos.

Dirty Projectors – Damp Lit Prose 

El disco más optimista del mes. Lo nuevo de la banda de David Longsreth está lleno de ideas, como es costumbre para esta banda. Ideas alegres y juguetonas. Tanto que, la verdad, es tan feliz que llega a caer mal a ratos, pero funciona chido para los días de good vibes.

Between the Buried and Me – Automata II

La secuela de Automata I cierra la historia de BTBAM sobre la proyección pública de sueños que había iniciado en marzo. Es media hora de virtuosismo técnico que satisfacerá a cualquier fanático del progresivo. Los motivos circenses en medio de la cátedra de riffs y solos lo vuelven una escucha bastante interesante.

Ty Segall & White Fence – Joy

La segunda colaboración entre Segall y White Fence propone un regreso a los años sesenta. A ratos este trabajo recuerda a los Beatles en esa época en la que estaban hasta las pestañas de LSD. ¡Fuera Díaz Ordaz!

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
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