La playlist de abril 2018

Ya estamos a punto de haber recorrido la mitad de otra maravillosa vuelta alrededor del sol sin hacer que el planeta vuele en mil pedazos. El calor ya está pegando fuerte, ya tuvimos un buen puñado de festivales con sabor primaveral y las coreas son amigas una vez más. Pero, ¿qué es lo que nos ofrece el cuarto mes de este año, a dos milenios, una década y ocho años después del nacimiento de nuestro señor Jesucristo en cuanto a música? Bueno, ya nos hemos puesto a reseñar algunas de las cosas que nos han parecido interesantes en las últimas semanas, pero está cabrón abarcarlo todo. Entonces, ¿qué es lo que salió al aire que puede ponerle el soundtrack a este inolvidable mes de nuestras especiales y definitivamente no reemplazables existencias?

Vamos viendo.

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Daniel Avery – Song for Alpha

Avery ofrece una colección de sonido que, a medio camino entre lo íntimo y el éxtasis colectivo, parece capturar a la perfección esa extraña individualidad que se vive en medio de la multitud en un club y que de alguna forma es la misma cuando uno está en su cuarto mirando al techo a las cinco de la mañana.

Goat Girl – Goat Girl

Cada vez queda más claro que las morras son las que se han encargado de tomar la batuta en cuanto a rock encabronado/triste se refiere. Hay muchas mujeres allá afuera con cosas que decir a punta de guitarrazos y estas londinenses son prueba de ello con su álbum debut. La furia y el desencanto noventero ha sobrevivido y se ha adaptado a las frustraciones del siglo XXI en bandas como esta.

Hinds – I Don’t Run

Aplica aquí la primera oración que en el párrafo anterior. Con una evidente inclinación por hablar sobre desastres emocionales, este grupo español salen al ruedo a enfrentar a esa complicada bestia llamada el amor y salen de ahí bien madreados, pero con un puñado de buenas canciones bajo el brazo.

King Tuff – The Other

Uno de los artistas más interesantes que se pueden encontrar bajo el mítico sello de Sub-Pop presenta acá su álbum más ecléctico. The Other es una combinación arriesgada de muchos ingredientes que puede resultar en un desastre si no se hace con cierta habilidad. Afortunadamente, este disco lo logra.

Manic Street Preachers – Resistance is Futile

El regreso de estos galeses luego de un buen rato es un buen disco dentro de los parámetros que ellos mismos se han marcado a lo largo de su trayectoria: sí, siguen siendo políticos y la actualidad les da material para trabajar. El resultado es Resistance is Futile, que, aunque puede parecer un tanto anacrónico en cuanto a su estilo, muestra que MSP siguen sabiendo cómo hacer lo suyo.

Melvins – Pinkus Abortion Technician 

Es difícil seguirle el paso a Melvins porque uno se distrae un rato y estos tipos ya sacaron tres nuevos álbumes. Pinkus Abortion Technician continúa con lo que la banda lleva haciendo desde sus inicios: experimentar. Cuando les sale bien, terminan inventando un nuevo género musical y, cuando les sale mal, realizan pedazos de porquería perfectamente olvidables. La incorporación de un segundo bajo es la novedad en esta ocasión; el producto final es uno de sus mejores trabajos en los años más recientes y una forma de redención tras su más que decepcionante placa anterior.

Sleep – The Sciences

El regreso de la leyenda por todo lo alto. Quince años después del [soberbio, fenomenal, inserte el adjetivo más elogiador que se le ocurra aquí] Dopesmoker, es hora de adentrarnos bong en mano en la tierra de los riffs una vez más. El viaje es denso como la gravedad de un agujero negro y vale la pena cada pinche segundo. Larga vida a Sleep.

Twin Shadow – Caer

Un álbum pastiche con un montón de influencia de otros proyectos que son más efectivos. Aun así, es una excelente escucha para una tarde calurosa, de esas en las que uno tiene ganas de estar de buen humor. Aunque Caer no es exactamente un disco optimista, un extraño tono esperanzador se extiende en cada uno de sus cortes.

Post Malone – Beerbongs & Bentleys

La verdad no entiendo qué le ve la banda a Post Malone, pero algo ha de haber porque el tipo goza de una popularidad que lo que tiene de enorme lo tiene de desconcertante para mí. Pero pues sacó nuevo disco y esto solo es un aviso para que se lo aviente quien no se haya enterado todavía y tenga tiempo libre.

Zoé – Aztlán

Para bien o para mal, Zoé es una de las bandas insignia en la escena mexicana y lo más probable es que lo seguirán siendo hasta que desaparezcan. Aztlán es todo lo que se puede esperar de un trabajo de estos dudes con un par de giros inesperados: Larregui no se pone taaaan cósmico en las letras y hay momentos bastante chidos cortesía de los teclados de Jesús Báez.

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la revista. Twitter: @OmCastan

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