Iggy Pop y Underworld no se agarran la onda en ‘Teatime Dub Encounters’

Cuando Underworld e Iggy Pop aparecen juntos en la misma oración, el inevitable punto de encuentro es Trainspotting. Bien sabido es que estos dos nombres son los encargados de firmar las dos canciones más icónicas del emblemático soundtrack de una de las películas más memorables de la década de los noventa. Perdón por abusar de adjetivos redundantes, pero las versiones cinematográficas de Mark Renton y compañía eligiendo entre la vida y la heroína al ritmo de Born slippy y Lust for life es cultura pop sin diluir, de esas combinaciones de elementos que son tan efectivas que se vuelven una rebanada del Zeitgeist que les dio a luz.

Así que, cuando en pleno 2018 uno se entera de que este combo se va a reunir para algo más que ser nombres en un mismo álbum, sino para una colaboración en forma, es normal que la expectativas no sean bajas, más si consideramos que ambos artistas vienen de hacer sendos comebacks en sus carreras hace un par de años: el dúo electrónico de Rick Smith y Karl Hyde con Barbara Barbara, We Face a Shinning Future e Iggy con Post Pop Depression. La cosa entonces, es que Teatime Dub Encounters, un EP de cuatro canciones, tiene más que suficientes razones para funcionar y, al final, el resultado no lo hace como debería.

El principal problema es que parece que fue realizado en una especie de sopor de piloto automático. Todo el corta duración es una especie de recorrido por la mente de Iggy, concediéndonos un asiento de primera fila para escuchar sus divagaciones con sintetizadores de fondo. Bells & circles, fina pieza encargada de inaugurar la ocasión, es el ejemplo más claro de esto: Pop nos cuenta los viejos buenos tiempos cuando uno podía fumar en los aviones. Prácticamente de eso va la rola. De eso y de no meterse cocaína cuando le pidas el número a una morra. Lo cual es un consejo muy sabio, la verdad sea dicha pero, pues, uno no anda buscando tips de ligue cuando escucha música, ¿cierto?

Prácticamente los mismo se puede decir de Trapped y Get your shirt: hay buenas ideas ahí, pero hay algo que evita que se mezclen bien. Como agarrar dos comidas que te encantan, llevártelas a la boca y descubrir que se vuelven una combinación no muy afortunada en tu paladar. Lo mismo pasa por acá: Iggy es Iggy en las letras y Underworld pone unos cuantos ritmos sobre la mesa que no están nada mal. Pero los dos elementos nunca terminan de pegar: Ni Iggy termina de ser ese ídolo dionisiaco que todos conocemos y amamos ni Underworld pinta esos paisajes electrónicos que en sus mejores momentos esconden algo de trascendental entre beat y beat.

Muchas cosas en este disco no cuajan, no obstante, la tercera pista, I’ll see big, salva a este EP de ser un experimento olvidable y hace que valga la pena haberlo producido. Se trata de un corte donde Iggy lanza un suave y pausado monólogo que transmite un extraño confort. Viejo lobo de mar de lo mundano que es, acá habla sobre tener amigos, drogarse y envejecer mientras Smith y Hyde tejen un dulce tapiz alrededor del cual las palabras de Iggy quedan depositadas. Es, de verdad, una gran rola que lo que tiene de sencilla lo tiene de efectiva.

No todo es malo en Teatime Dub Encounters, pero la mayor parte de la experiencia de escucharlo queda manchada por la inevitable sensación de que debería ser mucho, mucho mejor de lo que en realidad es. Quizá para la próxima las piezas encajen mejor unas con otras, si es que la llega a haber.

Calificación

7.0/10

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
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