Hay Aterciopelados para rato

La carrera de Aterciopelados ha sido una larga y llena de matices. Con más de dos décadas de trayectoria, el dúo colombiano conformado por Andrea Echeverri y Héctor Buitrago ha sido punk y ha jugado con electrónica y sonidos tradicionales de su nación. Ha tenido periodos de ausencia y de conflicto. Ha dado cientos de presentaciones en el mundo y grabado ocho discos de estudio de los cuales han salido canciones pilares del rock en español. En el proceso, Aterciopelados se ha convertido en una banda legendaria en su natal Colombia y en toda Latinoamérica. Con Claroscura (su más reciente disco de estudio, luego de una década sin lanzar una placa con material nuevo) bajo el brazo, el dúo colombiano consolida el regreso a los escenarios que experimentaron en 2014 luego de algunos años de inactividad para centrarse en sus carreras en solitario, y Guadalajara tendrá oportunidad de presenciar este regreso el próximo 19 de octubre, cuando se presenten en el marco del Tecate Coordenada.

“En realidad el proceso se dio muy natural”, platica Andrea a propósito de esta nueva producción y de si fue complicado recuperar el ritmo y la química con Echeverri tras el tiempo sin meterse al estudio juntos para componer. “Nosotros nos juntamos en 2014 para tocar en el festival Rock al Parque. Entonces el repertorio eran solo clásicos, pero nos dimos cuenta de que eran canciones que la gente todavía quería escuchar. Luego sacamos un disco en vivo que se llama Reluciente, Rechinante y Aterciopelado, en el que retomamos todas esas canciones y con el que salimos de gira. Al momento de grabar un nuevo disco ya llevábamos un buen tiempo tocando juntos”.

El título del álbum es “una especie de broma a las personalidades de los dos. Como él es normalmente el más alegre, el colorido y yo soy la que siempre lleva su nubecita negra a todos lados. Obviamente hay algo de exageración en eso, pero queríamos jugar un poco con esa dinámica que tenemos”.

Aunque la banda no es extraña a esta clase de sonidos, el nuevo disco cuenta con un sonido predominantemente electro-pop que contraste con lo que se escucha en Río (2008), su anterior trabajo de estudio en el que apostaban por un back to basics hacia el sonido roquero de sus inicios. Andrea considera que estos cambios siempre se han debido a que “Héctor, como también es productor, siempre está al pendiente de qué está escuchándose allá afuera. Siempre trata de que el sonido de nuestros discos no solo sea actual, sino que también suene adelantado, un poco apuntando hacia el futuro. Eso es algo que siempre ha buscado. Si hoy te pones a escuchar, por ejemplo, Caribe Atómico (1998), no suena viejo”.

Claroscura se compone de trece rolas que, como ya es tradición para la banda, abordan temas con un alto contenido activista hacia temas de la ecología y el feminismo, dos temas de gran interés para Echeverri y Buitrago. El feminismo en particular ha sido un tema que ha tenido mayor exposición mediática en últimos años. Andrea considera que “las cosas sí han mejorado hoy en día a comparación de cuando comenzamos, sin embargo aún estamos lejos de decir que verdaderamente hay una igualdad. En Colombia, por ejemplo, la verdad es que estamos algo atrasados en esos temas. Y mira lo que acaba de pasar en Argentina con el tema del aborto”.

Este álbum también supone la primera vez que el dúo compone siendo conscientes del paso del tiempo que tienen detrás. Más de veinte años de música los ha puesto en un momento en el que por primera vez escriben música pensando en que ya no son precisamente unos muchachitos. Esto se percibe en cortes como Vieja, donde el paso del tiempo es un tema que es abordado de manera directa. Aun así, esto no necesariamente es algo malo para la banda, como queda patente en Dúo, que celebra la historia de todo lo que ha pasado entre los dos fundadores de la banda. Es una canción que reconoce la trayectoria de la banda, pero lejos de insinuar la más mínima ausencia de cansancio, los muestra revitalizados, llenos de energía y dispuestos a continuar con su carrera. Cuando le pregunto a Andrea si aún hay Aterciopelados para rato, ella no duda en responder: “¡Por supuesto!”

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
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