El rocanrol sobrevivirá porque tiene la piel dura: Sabo Romo

Además de ser bajista y cofundador de Caifanes —cosa que debería bastar para volver superflua cualquier presentación—, Sabo Romo también es la mente detrás de Rock en tu Idioma Sinfónico. Este ensamble toma canciones icónicas del repertorio rockero de habla hispana y le da un giro orquestal gracias a la colaboración del propio Romo con las figuras que han dado vida a estas composiciones y la Camerata Metropolintana junto con el Coro Euterpe. Hasta el momento, el proyecto ha dado como frutos dos volúmenes donde clásicos de artistas como Fobia, El Gran Silencio, Víctimas del Dr. Cerebro, Cuca o La Lupita reciben un tratamiento con arreglos de música de cámara.

Estas canciones ya bien arraigadas en el imaginario musical del mundo hispano llegarán a Guadalajara este 23 de Agosto en el Auditorio Telmex. De cara a la presentación, Sabo Romo se sentó para conversar sobre la música que lo apasiona, su carrera y el legado de su generación.

Me pareció que era un buen momento para celebrarnos”, cuenta sobre los orígenes del proyecto.

“Básicamente, Rock en tu Idioma Sinfónico es una celebración a una parte de nuestra música, a lo que hemos hecho a lo largo de 35 años en algunos casos. Habíamos querido hacerlo hace 10 años, en 2008, pero era un momento diferente en la industria, entonces era complejo, era muy costoso y no pudimos concretarlo”.

La idea de Romo finalmente se materializó con la publicación de un primer volumen en 2015 y su continuación el año pasado. Sin embargo, Romo aún ve potencial a futuro para este colectivo.

“Si yo te dijera ‘elige 10 canciones para un disco, las más representativas’, no te van a alcanzar los dedos de las manos y de los pies porque no son diez ni veinte. Son un montón de canciones que son representativas del Rock en tu Idioma. Por eso lo pensamos de esa forma […] Es imposible que se puedan contener tantas buenas canciones en un solo disco. Necesariamente íbamos a necesitar tres, cuatro, cinco, los que podamos hacer”.

A pesar de que para Romo está claro que habrá más volúmenes, declina mencionar nombres que le gustaría que aparecieran en un hipotético tercer tomo. “Honestamente prefiero darle su tiempo”, confiesa. Y es que la logística detrás de un proyecto como éste es complicada, entre combinar agendas, llegar a acuerdos, calendarizar presentaciones, concertar colaboraciones, etcétera.

“Hacemos 18 o 20 arreglos y terminamos grabando 11 canciones, porque en el proceso alguien puede estar muy interesado y de pronto ya no puede porque está de gira ­-que ya nos pasó- o alguien estaba interesado y al final no. Y entonces lo tenemos que resolver”.

Todas estas dificultades de organización al final guardan su recompensa. A Romo este proyecto sinfónico le genera múltiples satisfacciones, como el verse rodeado de una pléyade de músicos que “ha venido y participado con lo mejor de su talento y de su corazón. Están aquí y se refresca esa sensación que teníamos hace 30 años de que somos una gran familia. Una gran familia yo diría que bastante funcional”.

Además, Romo ha podido ver en las presentaciones en vivo que una parte del público está conformada por una nueva generación que asiste “porque quieren, o porque la música les resulta familiar”.

Al tratarse de un repertorio de canciones ya bien conocidas por el público que suenan en los bares, “en las bodas, en los divorcios, en el Bar Mitzvah”, Sabo es consciente de que estos proyectos también cosechan su ración de críticas. No falta quien señalará que se trata tan solo de material reciclado, de nada más que un viaje nostálgico.

“Pueden pensar eso y que piensen lo que quieran. El hecho de que mucha gente opine que estamos reciclando y que es un tema de la nostalgia, seguramente no se han enterado de que hay discos nuevos de muchos de nosotros: Sergio Arau tiene disco nuevo, igual que Aterciopelados, Rostros Ocultos no ha dejado de hacer discos en 35 años, La Lupita tiene canciones nuevas, Los Amantes de Lola está trabajando en un disco nuevo… Hay mucho que está ahí, pero que no está en la superficie. Los espacios radiales, los espacios de difusión están acaparados por otros géneros”.

Para el bajista otra de las bondades de esta clase de proyectos es que ayudan a bandas de la vieja escuela que pueden haberse perdido un poco del radar a volver a recuperar un poco de luz bajo los reflectores.

El rocanrol lo único que hace es demostrar que tiene la piel dura y que puede sobrevivir a estos embates“, sentencia.

“No significa que esa música no exista, simplemente que mucha gente no la conoce. Yo invito a toda la banda que dice que únicamente estamos reciclando a que se eche un clavadito. Hoy en día es muy fácil, a dos clicks de distancia tienes acceso a la banda que quieras, a la información que quieras, a la música que quieras”.

Es cierto que muchas de estas agrupaciones siguen produciendo nueva música a un ritmo regular, pero la del propio Romo, Caifanes, no ha sacado a la luz una placa de material original desde hace más de veinte años. El bajista también tiene una explicación para esto: calidad por encima de cantidad.

“Hay que entender una situación que tiene que ver con el hecho de no hacer un disco por hacer un disco. Para llegar a ese proceso tienen que pasar muchas cosas. No es que no queremos hacer un disco nuevo, es que no estamos en el momento. Ahora estamos cerca, y tenemos muchas ganas de hacerlo. Pero de las ganas a acción hay muchas situaciones que tienen que ver con tiempo, con disposición, con que Caifanes no es una banda con disquera actualmente, sino que está desde lo independiente. Eso hace que cambien muchas cosas desde la perspectiva de cómo hacer un disco y cómo lo vas a comercializar, que es algo que ha cambiado muchísimo en los últimos quince años. Uno tiene que estar muy consciente de todas esas cosas”.

Romo ha sabido sobrevivir y mantenerse activo en la escena musical de una forma u otra por más de tres décadas a lo largo de las cuales el mundillo musical ha dado cambios radicales, sin embargo, hay algo que ha permanecido constante: “Afortunadamente no deja de haber buena música”.

“Hay muchas bandas que están haciendo las cosas impecables”, comenta sobre las nuevas generaciones. “Pero sobre todo que lo están haciendo por su pasión a la música. No tanto por buscar un sitio en la historia, sino que están tratando de hacer que la música sea su modus vivendi, de poder vivir de tocar. No somos tantos los que podemos vivir estrictamente de hacer música a lo largo de tantos años. Puede sonar a cliché, pero si está en tu cabeza puede estar también en tu vida, nomás que tú tienes que estar ahí las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, los trescientos sesenta y cinco días del año y así, hasta que nos lleve la chingada. No hay de otra”.

Tal vez ha sido el llevar sus palabras a la práctica lo que ha permitido que Sabo Romo sea quien es en la escena musical hispana. A pesar de las décadas y no pocos tropiezos, Romo no parece arrepentirse de nada.

“A 35 años de iniciada mi aventura, cada vez que me subo al escenario, recuerdo por qué estoy ahí, y es un tema de pasión, de entrega, de morirte en la raya. Uno tiene buenas tardes, malas noches, a veces suena bien, a veces no, a veces haces un disco buenísimo, a veces no. No estamos exentos de que las cosas no salgan bien”.

Aunque quizás las cosas si le han salido bien a Sabo en el gran panorama general. Miembro de una banda icónica y capaz de llevar a cabo proyectos como Rock en tu Idioma Sinfónico, el músico no teme declararse orgulloso de sus logros.

“Yo siempre pensé que quería ser inmortal. Y pienso que algo debimos haber hecho bien, porque cuando salgo a caminar con mis perros o cuando llego a un aeropuerto o cuando voy a la tienda a comprar leche recibo muestras de cariño que no cambio absolutamente por nada”.

Rock en tu Idioma Sinfónico Vol. 2
Auditorio Telmex
Sábado 23 de agosto, 21:00 horas
Boletos
De $300 a $1,200
Disponibles a través del sistema Ticketmaster y taquilla

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
Bookmark the permalink.