El ensombrecido regreso de Havok

La banda de Colorado regresó a la ciudad después de cuatro años de ausencia. Fotos: Carlos Gómez/Vulgar Topic.

El pasado viernes 23 de junio tuvimos la oportunidad de ver el triunfante regreso de una de las agrupaciones que ha mantenido viva la legendaria flama del thrash metal: Havok, banda originaria de Denver, Colorado, que finalmente volvió a brindar una dosis de caos a los jaliscienses, después de cuatro años de ausencia, a pesar de sí haber regresado al país en ese lapso.

Ni la lluvia pudo espantar a los thrashers de la ciudad quienes esperaban con ansias, desfigurar sus rostros en el mosh pit. La espera valió totalmente la pena, ya que fue recompensada con una presentación sin precedentes, llena de precisión, brutalidad, velocidad y maestría musical.

Los primeros en echar los motores ha andar fueron Thrashsteel, quienes acompañaron a Havok en todo el tour por tierras Aztecas desde la ciudad de México, demostrando como suena el thrash hecho en México. Los siguientes en pisar el acelerador fueron los queretanos de Tulkas. Quienes lo dejaron todo en el escenario. Se nota el trabajo, el esfuerzo y el crecimiento de esta banda, que poco a poco ha ido conquistando cualquier escenario que les pongan, su presentación duro alrededor de una hora, donde recorrieron sus dos producciones discográficas e incitaron a todos a calentar motores ante lo que se avecinaba.

Tulkas en escena. Crédito: Carlos Gómez/Vulgar Topic.

A las diez en punto, la presentación de Tulkas terminó y pudimos observar a los miembros de Havok, acomodar ellos mismos todo lo necesario para desatar su thrash metal sobre el escenario. El soundcheck duró al rededor de 45 minutos, donde los miembros de Havok Pete Webber (baterista), Reece Scruggs (guitarra líder), Nick Schendzielos (bajista) y David Sanchez (vocalista y guitarrista), dieron casi todo el tiempo la espalda al publico para concentrarse en dejar todo listo para la presentación de su ultimo álbum, Conformicide . Además de repasar algunas escalas, arpegios y redobles, tocaron unos cuantos segundos de canciones de Pantera, sin siquiera imaginar lo que estaba por venir.

A las once en punto, los músicos finalmente dieron la cara al publico y su actitud cambió radicalmente, estaban listos para brindarnos una mortal dosis de thrash metal. La sinfonía comenzó con Fatal intervention, del album Time is up, lanzado en 2011. El mosh pit no se hizo esperar y a diferencia de otras veces, que el mosh pit se mantiene en una zona del Foro Independencia, en esta ocasión, prácticamente todo era un enorme mosh pit.

La función continuó con Hang ‘em high, primer sencillo de su ultima producción Conformicide, misma que da nombre a la gira, donde la evolución musical de la banda queda más que clara.

Havok se ha caracterizado por su contenido antipolitico, inclusive ha sido comparada con agrupaciones como Megadeth, por su mensaje rebelde, siempre alentando a las personas a pensar por sí mismas y no creer en lo que la sociedad desea que todos creamos, una dura y necesaria crítica social, acompañada de brutalidad sonora.

Continuaron los temas de su ultima producción con F.P.C. donde no escatimaron en demostrar el nivel de progresividad que pueden alcanzar, haciendo nudos la cabeza de los asistentes con riffs intrigantes, confusos y ritmos absurdamente complejos, para finalmente ser liberados del trance con ritmos directos a la yugular, como a todos nos gustan.

Out of my way y Covering fire, de su penultima producciòn siguieron desfigurando rostros y rompiendo articulaciones. Esto ultimo fue algo literal, ya que pudimos ver cómo una ambulancia se llevaba a uno de los participantes del mosh pit, quien aparente sufrió la ruptura de alguna de sus extremidades. Sin embargo, los ánimos no parecían detenerse y quienes aún conservaban su integridad física, no podían esperar a terminar con lo poco que les quedaba. Hasta este punto, ninguno de los asistentes estábamos listos para lo que estaba por venir.

Los cuatro miembros de Havok se detenían entre canciones y se comentaban cosas entre ellos, pero en esta ocasión un miembro de las agrupaciones anteriores se acercó y les dijo algo que cambió la dirección de la velada para todos. En ese momento, el guitarrista, Reece, se acercó al micrófono y preguntó: “¿saben quién es Vinnie Paul? Vinnie from Pantera ha muerto”, reclamó.

Todos los presentes, incluidos ellos, nos mirábamos con incertidumbre, un servidor, incluso llegó a pensar que se trataba de una mala broma, pero no lo era. El baterista y miembro fundador de Pantera había muerto y sólo nos queda lamentarnos. El hecho de que nunca veremos a los miembros sobrevivientes hacer las paces y que nunca veremos una posible reunión de Pantera, es algo que a todos nos duele en el alma.

Aunque ya nada fue igual, el mosh pit siguió, el volumen siguió, todo seguía aparentemente igual, pero inclusive la energía de la banda cambió. Se podía ver el dolor que a todos los metaleros nos brindó la muerte de uno de los más grandes. No había mejor canción para terminar de remarcar lo acontecido. Ya llegamos a un punto sin regreso.

Point of no return, donde todos destruimos nuestras cervicales en honor a Pantera. Ingsoc, de su más reciente material, continuó haciendo nudos la cabeza de los asistentes, para llegar a uno de los denominados grandes éxitos, From the cradle to the grave. La banda alentaba a todos a agitar la cabeza en honor a Vinnie, a pesar de la sacudida por la noticia, mientras cada quien tendrá su respectiva historia con el legado de Panter. Después pudimos escuchar Intention to deceive, canción con un intro que simula un noticiero, haciendo referencia a la forma de actuar de los mismos, los cuales llenan nuestros cerebros de información basura, con la intención de dictarnos, qué sentir o qué pensar. Havok, como siempre nos invita a pensar con nuestras propias mentes y ver con nuestros propios ojos.

Havok se despidió del escenario, pero a pesar de todo, los ánimos seguían encendidos y el grito “Olé, Olé, Havok, Havok” no se hizo esperar y ellos volvieron al escenario, para hacer una pequeña reflexión sobre lo cortas que pueden ser nuestras vidas, interpretando una canción que habla específicamente de alcoholizarse y morir al volante D.O.A. Finalmente, los de Colorado pusieron un ultimo clavo al ataúd con Time is up. Una presentación corta, pero contundente, que se vio ensombrecida por uno de los hechos más tristes del heavy metal en general, sin embargo David Sanchez aseguro que nos veremos las caras nuevamente, con el siguiente disco de Havok y me atrevo a asegurar que la siguiente vez que los veamos por estas Tierras, todo será absolutamente más brutal. Recordemos este 23 de junio como una de las noches más llenas de thrash metal del año y cómo en la noche un pilar del heavy metal dijo adiós.

Your trust is in whiskey and weed and Black Sabbath“- Goddamn Electric- PANTERA.

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la plataforma.
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