Cosquín Rock México: desde una hincha del rock

Roco y compañía celebraron los 25 años de 'El Circo', su segundo LP. Fotos: Cosquín Rock México.

Día 1. Después del 18 de febrero de 2017, cuando ocurrió la primera edición del Cosquín Rock en Guadalajara, —esta versión mix de rock argentino y mexicano que adapta el festival originado en la ciudad cordobesa que le pone nombre— muchos nos preguntábamos si se repetiría. Se repitió. Aquella edición inaugural seca y polvorosa del Parque Trasloma mutó, en Calle 2, a húmeda, tropical y borrascosa por una temperamental tormenta de junio.

El clima fue protagonista: el del público y el de la atmósfera. El ánimo festivo que alternaba entre el Corona y el Cosquín Rock Stage con José Palazzo DJ, Combo Tortuga, Kapanga, Ciro y Los Persas, No Te Va A Gustar y Las Pastillas del Abuelo. Y el espíritu enérgico que brincaba ante un escenario menor: Dulces Vero que no se detenía con TURF, Rebel Cats, Los Victorios, Vaquero Negro y Afrobrothers… y que, a decir verdad, debía convivir con el sonido de las tablas principales.

En eso andaba el público, descifrando espacios y rincones del complejo, coordinando logísticas de reencuentros, haciendo fila en las barras para hidratarse, buscando toda sombra posible, bailando y cantando, pidiendo piedad al sol, tropezándose con viejas amistades, rogando a la nubes que se ubicaran estratégicamente para evitar esos rayos abrasadores… hasta que las primeras gotas se hicieron sentir.

No tardó en desatarse el aluvión de granizo, lluvia y viento. ¿En qué momento se quedó un escenario sin sonido, se comenzaron a mojar los equipos y se apagaron las luces? Misterio sin resolver. Cada quien estaba demasiado divertido tratando de procurar un huequito bajo el toldo central del recinto: riéndose, brindando, cazando las paletas que arrojaban al aire, jugando, tomándose fotos, incrédulos de la situación…

Momento en que festín musical ya se había interrumpido por la fuerte lluvia que cayó en Calle 2. Crédito: Alfredo García.

Y desde las vísceras de la frustración de un evento meteorológico incontrolable y una complicidad que superaba las 10 mil voces, un coro inédito entonó el mejor logrado Cielito lindo. Piel enchinada, brindis y abrazos entre “ya no más desconocidos”, truenos y centellas.

Las redes sociales ya anunciaban que el plato fuerte del Cosquín Rock se serviría al día siguiente.

Día 2. Domingo familiar, pasadas las 11 de una mañana calurosa, Inspector enciende la jornada de la segunda oportunidad y escala dejando muy arriba a los asistentes que recibirán a Molotov, Porter, Mon Laferte y los 25 años de El Circo de Maldita Vecindad.

Aunque el entusiasmo y la concurrencia se replicaron: el agua embotellada y los sueros que se ofrecían un día antes en los puestos ya no estaban disponibles. La intensidad solar y rockera con puros clásicos de las bandas que sí subieron a tocar fue borrando, de a poco, la desilusión de aquellos que fueron a escuchar a Babasónicos y Ataque 77.

El sonido potente del Cosquín Rock vibró con los Maldita que había preparado su show circense lleno de detalles especiales —con un esplendor y brillo singular que de noche hubiese lucido aún más. En la segunda jornada continuaron los hechos curiosos que nutren el anecdotario de esta edición, como los chispazos explosivos de la serpentina metalizada que coincidió con la cables de alta tensión, la obligada asistencia técnica de la Comisión (Federal de Electricidad) y los dedicados cantos del público.

Después del 9 y 10 de junio de 2018, ya cerrada la segunda edición de este festival, muchos nos fuimos preguntándonos, dados todos los acontecimientos, si se repetirá. ¿Continuará?

El domingo, el público volvió a reunirse frente a los escenarios de Cosquín Rock.

About Omar Castañeda

CEO & Publisher. Escribo sobre música desde finales de la década de los noventa. Desde 2013 dirijo Sin Documentos MX y coordino el contenido editorial de la plataforma.
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