Corona Capital Guadalajara: un comienzo accidentado pero prometedor

La banda originaria de Las Vegas llegó a GDL con nuevas canciones. Fotos: Ignacio Robles de Loza.

No ayudó el horario de verano. La primera edición del Corona Capital Guadalajara arrancó bajo un sol que no dio tregua a los asistentes sino hasta bien entradas las siete de la tarde, con un calor de treinta grados que hizo que la cerveza se bebiera como agua. Los más valientes estuvieron puntuales, embadurnados de bloqueador solar, para las presentaciones de Frank Turner, Darwin Deez, Penguin Prison, Jarami y Poolside. Pero el Foro Alterno del Centro Cultural Universitario comenzó a llenarse apenas alrededor de las cuatro, mientras Anna Lunoe y Tennis tocaban en los escenarios Levi’s Tent y Corona, respectivamente, no sin ciertos altibajos.

Sin el cobijo de su banda, Frank Turner inauguró la primera edición del Corona Capital GDL. Crédito: OCESA / Lulú Urdapilleta.

Fue precisamente el escenario principal Corona el protagonista de uno de los mayores errores del festival: un audio deficiente cuyas fallas padecieron los ya mencionados Penguin Prison y Tennis, los estelares The Killers y, en su punto más bajo, la banda australiana Cut Copy, que justo cuando mejor se ponía la fiesta tuvo que interrumpir su presentación por un “technical problemo” antes de la interpretación de Futures, para poco después tener que abandonar definitivamente el escenario entre abucheos del público y claras muestras de molestia. Una situación lamentable para una banda que pudo haber ofrecido uno de los mejores actos de todo el festival, y que se sumó a la lista de decepciones del evento, junto a la cancelación de Robin Schulz el día anterior y la redistribución de los horarios a último momento.

Crédito: OCESA / Lulú Urdapilleta.

Pero no todo fue malo en la primera edición del Corona Capital en nuestra ciudad. Mientras Cut Copy abandonaba el escenario Corona, Alison Wonderland desbordaba energía electrónica en el Levi’s Tent ante un auditorio más que efusivo. Y horas antes, a pesar de un calor que por momentos se volvía insoportable, Matt and Kim ofrecieron uno de los shows más aplaudidos de toda la jornada, contando tan solo con una batería, un teclado y una intención clara en la voz de Matt: “We wanna get this thing kinda weird”. Entre globos, crowdsurfing y papelitos de colores, el público tapatío se prendió desde el primer momento con canciones como Alright, Tonight y Let’s go como parte de un setlist donde no faltó ni el cover de Rihanna y que puso a bailar y a brincar hasta al más reacio.

El dúo Matt and Kim, uno de los actos más celebrado por los jóvenes presentes en Foro Alterno.

El ánimo festivo se dio también por satisfecho gracias al dueto británico Snakehips y a la presentación simultánea de los islandeses GusGus, con la voz aterciopelada de Daniel Ágúst Haraldsson acariciándonos entre los elegantes beats de Birgir Þórarinsson que no dejaron a nadie inmóvil. El dúo, que ya se había presentado con anterioridad en Guadalajara, supo complacer con temas como Featherlight, Arabian horse y Over a un público que, si acaso, sólo se quedó con ganas de más.

Otro de los grandes highlights del evento fue sin duda David Byrne. Acompañado de una docena de músicos descalzos y enfundados en su ya emblemático traje gris, el legendario frontman de los Talking Heads ofreció uno de los espectáculos más teatrales y performáticos de la tarde, interpretando temas de su más reciente producción como Everybody’s coming to my house y cerrando magistralmente con un clásico como lo es Burning down the house.

El músico de origen escocés David Byrne.

Entre los más esperados de la tarde estuvo también la canadiense Alanis Morissette. Al menos para quienes tenemos más de treinta años de edad y alcanzamos a vivir toda la gloria de su Jagged Little Pill. Con el cabello muy corto y una blusa rosa que no desentonaría en ninguna oficina, muy alejada ya de la imagen con que la conocimos, la voz femenina más icónica del pop-rock noventero demostró que no necesita nada más que su guitarra y una armónica para hacernos cantar himnos generacionales como Ironic, You oughta know y Uninvited.

El momento culminante del festival vino, por supuesto, de la mano de The Killers, quienes en el penúltimo acto de la noche lograron reunir en el escenario Corona a la mayor cantidad de asistentes; un público fiel que supo perdonar las eventuales fallas en el sonido y que coreó hasta casi la media noche temas de su más reciente material y clásicos de su discografía como Human, When you were young y Read my mind. Como ya se ha hecho costumbre en sus presentaciones, Brandon Flowers invitó a subir al escenario a uno de sus fans para tocar la batería de For reasons unknown: Daniel (“Estudiante de arquitectura, baterista y amante de la música”, según su biografía en Twitter), quien tras el concierto describió la experiencia de tocar con sus ídolos como “el mejor día de mi vida”.

Ante una audiencia menor pero no por ello menos prendida, la velada finalizó en el escenario Levi’s Tent con la presentación de Slander, que se unió al line-up de último momento para darle a la noche un impulso final con su heaven trap antes de despedir la noche agradeciendo a las más de treinta y cinco mil personas que se congregaron en el festival.

Slander, el acto agregado de último momento cerró la primera edición tapatía del festival. Crédito: OCESA / Lulú Urdapilleta.

A pesar de los numerosos incidentes del día, al término del evento el ánimo general estaba aún exultante y todas las quejas que se oían eran sólo sobre las tarifas elevadas de Uber, sobre el dinero gastado, sobre una chamarra o un celular perdido. Acerca de la primera edición del Corona Capital en Guadalajara, el veredicto que podía escucharse entre los asistentes que abandonaban en manada el Foro Alterno fue casi siempre el mismo: “estuvo bien chingón”.

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