Algo más que el amor está muerto en el nuevo álbum de Chvrches

Crédito: Danny Clinch.

Tres años después del sobresaliente Every Open Eye (2015), los sintetizadores de Chvrches regresan a la acción con Love Is Dead, uno de los álbumes que se perfilaban para ser uno de los lanzamientos de más alto perfil en 2018. Cuando en enero tuvimos la oportunidad de escuchar Get out, el primer adelanto de este nuevo trabajo, algo parecía quedar en claro: los escoceses liderados por Lauren Mayberry iban a apostar por una temática agresiva al tiempo que se decantaban por un sonido pop más directamente amigable a la radio que en lanzamientos anteriores. Ciertamente, Get out parecía indicar que este nuevo enfoque les estaba funcionando, impresión que vino a reforzarse con los sencillos que le siguieron. Desafortunadamente, es en los sencillos donde ya se mostró lo mejor que la banda tenía para ofrecer con respecto a este álbum, lo que ha desembocado en que escuchar el disco completo deje un mal sabor de boca al no ser tan impresionante como los adelantos lo prometían.

El disco comienza con un pie izquierdo abriendo con Graffiti, rola que si de algo sirve es para anunciar las principales dolencias que evitan que el disco funcione por completo. La propuesta pop se antoja blanda y el coro no termina de despegar, en parte porque parece estar hecho en modo automático y en parte porque la canción abusa de una estructura demasiado repetitiva. Resulta claro que para este disco, Mayberry ha optado por un sentido más introspectivo y oscuro que en discos pasados, pero eso no pasa más allá de ser una idea. Muchas rolas se quedan a la mitad: ni se sienten tan oscuras ni entregan nunca ese ¡boom! que en ocasiones parecen prometer. Otro problema es que da la impresión de que todas las canciones presentes en el álbum están hechas siguiendo una misma fórmula que no termina de cuajar las más de las veces y que da la impresión de que una gran parte del material no es más que relleno. Son en realidad pocos los cortes que uno termina tarareando luego de haber recorrido todo el álbum. Deliverance y Forever son otros dos ejemplos de estos cortes que no parecen aportar gran cosa.

En este contexto resulta sorprendente que los sencillos sean las canciones que salvan al disco de ser completamente olvidable. El hecho de que My enemy y Never say die estén bien distribuidas en el tracklist permiten que estas rolas se sientan como oasis en medio de una escases de verdaderas bombas musicales hasta que, justo a media escucha, aparezca la mejor canción del disco a salvar el día: Miracle. Es esta la mejor adición al catálogo de Chvrches que se puede encontrar en Love Is Dead y su éxito se puede atribuir irónicamente a que es la rola que más desentona con el resto del conjunto. Al ser producto de una colaboración con Steve Mac en unas sesiones distintas a las que se desarrollaron con Greg Kurstin para el resto del disco, es la que suena más fresca y hace que uno se pregunte si el álbum no habría sido más interesante de haber sido él el productor a cargo de todo el álbum. Es la rola más accesible con ese coro sacado directamente de una rola de Imagine Dragons y a pesar de eso, de alguna manera se las ingenia para ser la rola que se antoja más propositiva.

Después de Miracle, la recta final del álbum se vuelve más respirada que el desinflado intento de generar sintetizadores explosivos al inicio. El disco toca su punto más bajo con la soporífera God’s plan, en la cual Martin Doherty toma el mando de las vocales e inmediatamente después llega a su momento más íntimo con la balada Really gone.

Love Is Dead no es para nada un mal disco. Pero tampoco es particularmente bueno. Se queda a la mitad en casi todo lo que se propone. La banda ha demostrado en el pasado tener la capacidad de lograr algo más que eso. En medio del deceso del amor, parece que a Chvrches también se les murió el fuego a la hora de hacer música. Ojalá en un futuro lo revivan o algo.

Calificación

7.0 / 10

About Javier Armendáriz

Exiliado de Chihuahua. Lic. en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Aún no supera a Nirvana.
Bookmark the permalink.